• Regístrate
Estás leyendo: Sedena debe conocer origen de explosivo hallado en Salamanca: expertos
Comparte esta noticia
Domingo , 17.02.2019 / 22:16 Hoy

Sedena debe conocer origen de explosivo hallado en Salamanca: expertos

Expertos señalan que el control de la Sedena sobre materiales explosivos es tan férreo que debe conocer el origen de la sustancia hallada ayer en una camioneta, pues podría haber sido producido por una empresa.
Publicidad
Publicidad

Austin Powder México es la empresa que aparentemente fabricó las salchichas, bombillos o recipientes que contenían la emulsión (Emulex 1) que formaba parte del aparato explosivo que fue hallado ayer a las afueras de la refinería de Salamanca, Guanajuato

Es una de dos fábricas de explosivos que existen en México que, sin embargo, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) controla, como toda actividad en la que se usan explosivos en el país.

Es por ello que, de acuerdo con especialistas, la dependencia debe conocer toda la información relacionada a este material. 

“El material encontrado en Guanajuato no es de hechura casera, tiene empaque de fábrica. En todos los casos, desde que el fabricante los empaca, cada cartucho está debidamente enumerado con un código de barras, del cual tiene conocimiento el Ejército, pues tiene bajo control a los fabricantes que son, oficialmente y que yo sepa dos: Austin Powder en el municipio de Dinamita, en Durango, y Origa, en Cuatro Ciénegas, Coahuila, dice el investigador y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, el ingeniero Víctor López Aburto.

Es a través de la Dirección General del Registro Federal de Armas de Fuego y Control de explosivos y mediante la normatividad específica, que la Sedena mantiene el control del uso de estas sustancias en el país, incluso con código de barras y números de serie. 


Los permisos para compra, almacenamiento y consumo de explosivos en trabajos de minería o construcción, por ejemplo, se adquieren vía Internet, pagando 14 mil 982 pesos cada uno y cumpliendo una serie de requisitos adicionales.

Aunque Austin Powder tiene presencia en México desde finales del siglo XIX, es desde 1997 que la empresa subsidiaria de la firma estadunidense Austin Powder International opera en con enfoque a la fabricación y venta de material explosivo para la industria de la minería, construcción, canteras y cementeras; cuyos productos incluyen agentes explosivos, alto explosivo y accesorios.

Esta empresa cuenta con presencia en México a través de sus oficinas directas en Torreón, Durango, Parral, Hermosillo, Mazatlán y Guadalajara y distribuidores en todo el país. Y opera en países como: Estados Unidos, Austria, Alemania, República Checa, Costa Rica, Chile, Noruega, Polonia, entre otros.

De acuerdo con el ingeniero de la UNAM Víctor López, en el caso del hallazgo de ayer “alguien perdió el control. Esto lo controla absolutamente la Secretaría de la Defensa Nacional, de hecho ninguna empresa en el país puede comprar ni un gramo de explosivo si no es con la autorización de la Sedena. Ellos son quienes controlan el uso y manejo de explosivos igual que el almacenaje, los polvorines que cada empresa según su tamaño debe o puede tener dentro de sus instalaciones”.

El diputado por el PRI y líder minero, Carlos Pavón, quien se dedicó por una década al trabajo de minería en su natal Zacatecas, coincide: “está muy bien controlado, los militares saben qué series y a que mina van y llevan un reporte del gasto de los explosivos de cada una de las minas. En ese aspecto si se pierde un bombillo o una parte de explosivos se dan cuenta de dónde provino el explosivo, incluso los que lo usan se regresan bajo el mismo control”.

Es a tal grado el control que López asegura que “se manejan los volúmenes de acuerdo con el consumo diario que se vaya a hacer y son supervisados por un militar que acompaña el vehículo que lleva el explosivo y, supervisa que ese explosivo sea cargado y disparado en el campo, en su presencia; de alguna manera él debe tener un documento que lo certifique y todo el material que pudiera sobrar, el mismo soldado o militar debe ser responsable de regresarlo o de asegurarse que regrese ese sobrante.

“En los polvorines originales del proveedor no se queda absolutamente nada de la empresa, salvo que la empresa tenga sus propios polvorines en ese caso el militar debe certificar que el explosivo sobrante regrese al polvorín que está bajo custodia de la empresa”.

En su experiencia, existe la posibilidad, aunque mínima, de que exista un mercado negro de este tipo de sustancias, sin embargo, señala que el control es tan férreo que las sanciones por pérdida son muy fuertes que llegan hasta la clausura de la fábrica o la empresa distribuidora. 

Ha habido sustancias químicas que anteriormente se usaban para fabricación de explosivos que, por indicaciones de la Sedena, dejaron de utilizarse porque el crimen organizado las usaba para sintetizar drogas.

“Pero, así como las vi yo en la televisión están empacadas como si fueran de fábrica. No creo que eso lo hayan hecho casero y que lo hayan anudado. Ahora en cuanto a la marca, es una marca comercial se puede llamar Emulgel o Emulmex”, dice López Aburto.

Asegura que otra posibilidad es el robo, como hacía la organización terrorista ETA (Euskadi Ta Askatasuna) que aprovechaba una legislación diferente a la nuestra que no consideraba los polvorines o lugares de almacenamiento, sino que entregaba las sustancias cada vez que se requerían. 

“Los terroristas asaltaban los contenedores, pero en México no ha habido antecedente de ello, y si lo hubiera de todos modos Sedena debe saber cómo o cuándo sucedió”, indica López Aburto

RLO

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.