Policía
  • El legado de 'El Muñeco': La generación de Los Salazar que los convirtió en el Cártel Independiente de Sonora

  • Jesús Alfredo Salazar Ramírez fue sentenciado a pasar 17 años y cinco meses en una prisión estadunidense, no obstante, del otro lado de la frontera su legado sobrevive entre demonios de Tazmania, armas y corridos.
El hijo de Don Adán heredó al hampa mexicano una estructura criminal cuyo liderazgo lo asumieron los hijos | Adlemi Romero
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El inicio de una nueva era para Los Salazar llegó el 4 de noviembre de 2012. Aquel entonces, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informaba que tres días antes habían cumplimentado, en coordinación con la Procuraduría General de la República (PGR), una orden de aprehensión en contra de Jesús Alfredo Salazar Ramírez, mejor conocido como El Muñeco.

No se trataba de cualquier objetivo sino del hijo más notorio de Adán Salazar Zamorano, quien se abrió paso en las filas del Cártel de Sinaloa desde la década de los noventa al involucrarse en la producción de marihuana en Sonora y Chihuahua hasta llegar a convertirse en lugarteniente de Joaquín El Chapo Guzmán.

Adán Salazar Zamorano, Don Adán
Adán Salazar Zamorano, Don Adán, se involucró en actividades del Cártel de Sinaloa. | DEA

Para entonces, su respectivo arresto ya había frustrado la trayectoria criminal que llevó a el también llamado Don Adán a encabezar a Los Salazar, una violenta célula delictiva que operó bajo el amparo del Cártel del Pacífico. Fue entonces cuando su hijos, Jesús Alfredo y Adán Salazar Ramírez -mejor conocidos como El Muñeco y El Indio- ascendieron al liderazgo del grupo criminal y se encargaron no sólo de mantener su legado, sino también de transmitirlo a sus hijos.

A más de una década del arresto de Jesús Alfredo Salazar Ramírez, aquella célula delictiva se mantiene activa a través de sus hijos, su tío y otros miembros de aquel clan familiar que han hecho del apellido Salazar uno de los más temidos del noroeste del país.

El ascenso y la caída de El Muñeco

Jesús Alfredo Salazar Ramírez, El Muñeco./ Cuartoscuro
Jesús Alfredo Salazar Ramírez, El Muñeco, hijo de Don Adán y primer heredero de Los Salazar | Foto: Defensa / Cuartoscuro

Jesús Alfredo Salazar Ramírez nació en 1972 en la misma comunidad rural de la Sierra Madre Occidental que su padre: Chínipas, Chihuahua. Sus primeros años de vida transitaron entre aquel poblado y Navojoa, Sonora donde su padre ya se había hecho de una reputación primero al trabajar para el gobierno estatal en la erradicación de parásitos de ganado y posteriormente por involucrarse en el cultivo y tráfico de marihuana.

De acuerdo con el memorándum de sentencia de El Muñeco consultado por MILENIO, a sus escasos 15 años Jesús Alfredo Salazar Ramírez buscó alejarse del entorno del narcotráfico en el que estaba envuelto Don Adán, no obstante, la crisis económica que atravesó México en aquella época rápidamente lo llevó a regresar no sólo a su núcleo familiar sino también al negocio ilícito que su padre comandaba.

Para la década de los 90's, Jesús Alfredo y uno de sus hermanos fueron enviados a una escuela de pilotaje. En 1995 El Muñeco obtuvo su licencia como piloto privado y dos años más tarde la comercial. Con dicha preparación, a sus 25 años el hijo de Don Adán ya se había involucrado en el tráfico de drogas.

Para inicios de los 2000 la posición de Los Salazar como organización narcotraficante los puso en la mira de grupos rivales que buscaban arrebatarles el control de uno de los corredores fronterizos más codiciados, entonces, la violencia detonó. La desaparición de uno de sus hermanos y el asesinato de otro identificado como Alonso marcaron al clan familiar.

Al tiempo, la trayectoria delictiva de El Muñeco se diversificaba. Ya no sólo era traficante sino que también se le vinculó con una masacre ocurrida en Creel, Chihuahua que dejó una decena de muertos, así como con el asesinato del activista Nepomuceno Moreno Núñez y el del licenciado Rubén Alejandro Cepeda Leos, según da cuenta información de la Defensa.

El alto rango que ostentaba al frente de Los Salazar y su involucramiento en crímenes de alto perfil fueron una bomba de tiempo para el hijo de Don Adán quien fue finalmente arrestado el primero de noviembre de 2012 en Huixquilucan, Estado de México. Durante once años, intentó librar su llegada a Estados Unidos donde pesaba una acusación en su contra por delitos relacionados al tráfico de drogas y crimen organizado ante el Distrito Oeste de Texas.

El Muñeco fue sentenciado a 17 años en prisión.
En el memorándum de sentencia de 'El Muñeco', su defensa argumentó la relación con su padre para intentar conseguirle una sentencia reducida | DOJ

Los esfuerzos fueron en vano. En diciembre de 2023 El Muñeco fue extraditado al país de las barras y las estrellas en donde, al igual que su padre, se declaró culpable de un cargo por conspiración para poseer con intención de distribuir cinco kilogramos o más de cocaína.

Además de dicha rendición, la defensa de Jesús Alfredo Salazar Ramírez intentó a persuadir al juez de que tomara en cuenta la trayectoria delictiva de su padre, Don Adán, como un factor que influyó a que El Muñeco se involucrara en actividades criminales.

“La detención de Alfredo fue, en cierto modo, una bendición, ya que puso fin a este ciclo”, argumentó en su memorándum de sentencia el litigante Grant D. Wille.

El abogado erró. El ciclo de Los Salazar no terminó pese a los 17 años y cinco meses a los que fue sentenciado El Muñeco sino que se mantiene latente en el hampa mexicano, y en específico en aquel estado del que hicieron su bastión: Sonora.

El Cártel Independiente de Sonora

Vehículo 'monstruo' con escotillas asegurado en el desierto de Sonora. | Especial
Vehículo 'monstruo' con escotillas asegurado en el desierto de Sonora. | Especial

Tras la caída de El Muñeco, el liderazgo de Los Salazar recayó principalmente en su tío, José Crispín Salazar Zamorano, y en otro de sus hermanos: Adán Salazar Ramírez, alias El Indio. Bajo su mando, el grupo criminal continuó trabajando bajo el amparo del Cártel de Sinaloa, en específico de la facción de El Chapo hasta que un inevitable reacomodo propició la ruptura entre ambos grupos.

En 2016 Joaquín Guzmán Loera fue detenido por tercera y definitiva vez. Ese mismo año también fue abatido El Indio en Navojoa. Fue entonces cuando el tablero criminal se movió. En el Cártel de Sinaloa Los Chapitos asumieron el legado criminal de su padre y, si bien mantuvieron estrecha relación con Los Salazar del Tío Pin un diminuto pero letal enemigo se convirtió en la manzana de la discordia: el fentanilo.

Desde 2023, diversas agencias de seguridad estadunidenses señalaron a los hijos del Chapo de encabezar la red más prolífica y peligrosa de tráfico del opioide sintético que desató una crisis de salud pública en su territorio. A la acusación le siguió una cacería que para entonces, ya había cobrado la libertad de Ovidio Guzmán López, alias El Ratón.

La presión de autoridades estadunidenses orilló a Los Chapitos a ordenar a sus subordinados y aliados frenar la producción de fentanilo, una orden que, de acuerdo con InSight Crime, Los Salazar desobedecieron. Entonces, los aliados se convirtieron en rivales.

Junto a Los Salazar cerraron filas otras células y brazos armados de la región conocidos como Los Paredes y Los Cazadores. El conglomerado se presentó en el hampa mexicano como el Cártel Independiente de Sonora.

La disputa con Los Chapitos arrancó al tiempo que algunos de los hijos de El Muñeco forjaban sus propias trayectorias criminaless para convertirse, junto a su Tío Pin, en actores relevantes de la independiente organización delictiva que mantiene sus actividades en Sonora.

El Zeus, El Azteca y El Zutano

Es un brazo armado de viejos aliados del Cártel de Sinaloa
El Grupo Operación Especial Tazmania (GOET) está vinculado a Los Salazar | YouTube

Don Adán heredó a su descendencia una estructura criminal que opera redes de tráfico de drogas, migrantes y que también ha estado involucrada en secuestros, homicidios y desplazamientos forzados a través de los brazos armados que tienen a su servicio.

A más de una década de su arresto y del de El Muñeco, son al menos tres de sus nietos quienes han asumido roles de relevancia al frente del Cártel Independiente de Sonora: Zeus Alfredo y Jesús Adahir Salazar del Villar, así como Jesús Alfredo Salazar Ramos. Mejor conocidos como El Zeus o El Tazmania, El Azteca y El Zutano -respectivamente- los hijos de El Muñeco se han convertido en el nuevo rostro de la organización delictiva en Sonora.

De acuerdo con información difundida por Vivienne Hearst, antigua colaboradora del medio especializado Borderland Beat, cada nieto de Don Adán tiene a su mando unidades sicariales como, por ejemplo, Los Zutanos cuyas operaciones se concentran en Navojoa, Alamos, Etchojoa, Ciudad Obregón, Hermosillo, Nogales y Chínipas.

Los Guerreros Aztecas, bajo la coordinación de los hermanos Jesús Adhair y Aldahir Salazar del Villar -alias El Flaco- tienen presencia en Navojoa, Alamos, Etchojoa, Ciudad Obregón, Hermosillo, Nogales, Guaymas, Empalme, San Luis Río Colorado y Chínipas.

Zeus Alfredo Salazar del Villar, por su parte, estaría al frente del Grupo Operaciones Especiales Tasmania (GOET) una unidad sicarial que adoptó aquel celebre caricatura de los Looney Tunes como distintivo y que consolidó su influencia en Navojoa, Alamos, Hermosillo, Nogales, Guaymas, Empalme y Sonora.

El dato...

La expansión territorial del Cártel Independiente de Sonora

De acuerdo con un mapeo realizado por el Dr. Víctor Manuel Sánchez Valdés de la Universidad Autónoma de Coahuila, aunque los herederos de Los Salazar mantienen su influencia en su bastión Sonora y parte de Chihuahua, su expansión también se ha documentado en Baja California, Querétaro, Sinaloa y Guanajuato

​La información difundida por Vivienne Hearst también señala a otros hijos de El Muñeco involucrados en actividades delictivas tal fue el caso de Alfonso Alfredo Acosta Aguilar -alias La Cría- quien fue abatido en 2019, así como Judas Ramón Alfredo Lefler Ochoa alias El Judas.

Aunque de dichos consanguíneos no ostenta un rol relevante dentro de la estructura de la organización delictiva trasciende el nombre de otro integrante de la familia Salazar que sí lo tiene: Manuel Irán Fontes Salazar. Según refiere la citada excolaboradora de Borderlarnd Beat, el también llamado Cabo 10 fungiría como el enlace entre miembros de la organización delictiva con sus primos, es decir, los hijos de Jesús Alfredo Salazar Ramírez.

El cambio generacional dentro de Los Salazar también ha quedado evidenciado en los múltiples narcocorridos que ensalzan a sus nuevos cabecillas y que, incluso, han puesto en la mira a exponentes del género como Natanael Cano o Víctor Mendivil por su supuesta cercanía tanto con integrantes como líderes de la organización delictiva.

Pese a que en Sonora existe una presencia delictiva que va más allá de Los Salazar, la metamorfosis de dicha organización evidencia cómo cortar una cabeza, ya sea la del patriarca o el heredero, no termina con el problema sino que lo orilla a mutar. Sin el amparo del Cártel de Sinaloa y con nuevos liderazgos el Cártel Independiente de Sonora se perfila a convertirse en un actor más de un mapa criminal cada vez más fragmentado en México.

ATJ

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Anel Tello
  • Anel Tello
  • Periodista egresada de la FCPyS, UNAM. Amo los ositos cariñositos pero cubro temas de narcotráfico, justicia y seguridad. Aprendiz de realidades.
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