Al menos desde 2014, autoridades estadunidenses tenían conocimiento de que, junto a Ismael El Mayo Zambada, dos de sus hijos aprendían a operar su lucrativo negocio de tráfico de drogas: Ismael Zambada Imperial e Ismael Zambada Sicairos. Mejor conocidos en el hampa sinaloense como El Mayito Gordo y El Mayito Flaco respectivamente, los medios hermanos heredaron el violento legado criminal de su padre recientemente sentenciado a cadena perpetua en la Corte de Brooklyn en Nueva York.
Si bien fue Vicente Zambada Niebla quien durante el auge del Cártel de Sinaloa se perfilaba a ser el sucesor del también llamado Señor del Sombrero, su arresto, extradición y eventual colaboración con la fiscalía estadunidense fustró la carrera criminal de El Vicentillo al tiempo que la de sus hermanastros despegaba.
Para julio de 2014 los nombres de Ismael Zambada Sicairos e Ismael Zambada Imperial fueron plasmados en una acusación formal presentada ante una corte federal del Distrito Sur de California por operar, junto a su padre y otros colaboradores -incluyendo a Iván Archivaldo Guzmán Salazar- redes de tráfico de drogas y lavado de dinero.
Si bien ese mismo año la suerte cambió para El Mayito Gordo tras ser arrestado y extraditado a Estados Unidos, su caída y la de El Vicentillo dejaron como heredero predilecto al Mayito Flaco, quien no tardó en asumir el liderazgo de la facción tras el secuestro y entrega de su padre a autoridades estadunidenses.
El ascenso del Mayito Flaco
"Durante muchos años, la violencia y el crimen han sido presentados como un camino de poder o éxito, eso es una mentira, mi vida es prueba de que ese camino terminará en destrucción, cárcel o muerte. Si algo puede salir de esto, es que los jóvenes vean la realidad: no hay honor, ni futuro en este negocio del crimen", describió en una carta obtenida por el periodista Angel Hernández en exclusiva para MILENIO.
La reflexión del cofundador del Cártel de Sinaloa llegó tarde para sus propios hijos quienes a temprana edad se involucraron en su lucrativo negocio. Tal y como describió el abogado Fernando Gaxiola a la periodista Anabel Hernández, era El Vicentillo el encargado de asegurarse que sus hermanos no se metieran en dicho entorno al punto de "no dejarlos mover ni una grapa", no obstante, el arresto de Vicente lo cambió todo.
De los 16 hijos que El Mayo tuvo, de acuerdo con su memorándum de sentencia, al menos cuatro hombres y cuatro mujeres se involucraron en operaciones vinculadas al tráfico de drogas y al lavado de dinero, según dan cuenta investigaciones de diversas agencias de seguridad estadunidenses.
Fue así como, tras la caída de El Vicentillo, El Mayito Gordo y Serafín Zambada Ortiz, fue Ismael Zambada Sicairos el encargado de asumir el liderazgo de la facción de Los Mayos tras la caída de su padre. ¿Su primera orden? Expulsar a Los Chapitos de Culiacán y reclamar el liderazgo del Cártel de Sinaloa.
Durante casi dos años, la disputa entre los herederos de Joaquín El Chapo Guzmán y el de Ismael El Mayo Zambada obligó al Gabinete de Seguridad a reforzar su presencia en Sinaloa, no obstante, si existe algo más allá del tráfico de drogas que El Mayito Flaco le aprendió bien a su padre eso fue la discreción y la capacidad para conciliar.
Una única fotografía oficial existe sobre Ismael Zambada Sicairos, además de que, desde su ascenso, se ha documentado que Los Mayos han forjado alianzas clave, unas esperadas como lo fue el acuerdo con el Cártel de Guasave para reforzar su disputa contra Los Chapitos en Sinaloa pero otras más impensables como su asociación con Los Chuckys del Cártel del Noreste, antes Zetas.
Las acciones del Mayito Flaco como líder de la facción del Cártel de Sinaloa que le heredó su padre no han pasado por alto para las autoridades estadunidenses quienes, incluso solicitaron al juez Brian Cogan recomendar una prisión que cuente con las medidas de seguridad necesarias para que el Señor del Sombrero cumpla su condena ante la posibilidad de que pudiera seguir dirigiendo a la organización delictiva desde su reclusión pero a través de su hijo.
Hasta el momento en el que se escribe esta nota, Ismael Zambada Sicairos es buscado por la agencia antidrogas estadunidense, no obstante y a diferencia de los hijos de El Chapo, no se encuentra incluido en el listado del Programa de Recompensas que el Departamento de Estado ofrece a cambio de información que pudiera conducir a su captura.
El regreso del Mayito Gordo
Antes de haber sido arrestado a las afueras de Culiacán, Ismael Zambada Imperial formó parte de un séquito de ‘narcojuniors’ que encarnaron un falso estereotipo de lo que presuntamente implicaba pertenecer al mundo del narcotráfico. Fiestas, mujeres, marcas ostentosas, vehículos de lujo y narcocorridos formaron parte de la juventud del Mayito Gordo.
Junto a José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias El Chino Ántrax, el estilo de vida del hijo del Mayo y su guardaespaldas se convirtió en un referente de la estética buchona, no obstante, posteo tras posteo en las nacientes redes sociales la suerte se agotó para Ismael Zambada Imperial.
Fue en noviembre de 2014 cuando El Mayito Gordo fue arrestado por elementos de la Secretaría de Marina (Semar) en la comunidad de El Salado. El hijo del Mayo fue trasladado a la Ciudad de México, específicamente a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en la Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).
Si bien en México fue procesado por el delito de portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, la acusación que pesaba en su contra en el Distrito Sur de California motivó una solicitud de extradición que fue concedida en 2019.
En territorio estadunidense, El Mayito Gordo siguió los pasos de su hermano El Vicentillo y buscó negociar con la fiscalía a través del tan codiciado acuerdo de culpabilidad. Ismael Zambada Imperial se admitió haber organizado el transporte y distribución de miles de kilogramos de cocaína, heroína y marihuana, además de coordinar actos de violencia con el fin de promover actividades de narcotráfico del Cártel de Sinaloa.
El hijo del Mayo fue sentenciado a pasar nueve años en prisión, no obstante, se le tomaron en cuenta los años que pasó recluido en México de modo que para julio de 2022 su nombre ya no aparecía dentro de los registros del Buró Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés).
Pese a que el Mayito Gordo recuperó su libertad bajo algunas restricciones, los rumores sobre su regreso al hampa mexicano comenzaron a avivarse un año después. Pese a ello, fue en el marco del estallido del conflicto entre Mayos y Chapitos que Ismael Zambada Imperial volvió a acaparar atención.
Recientemente, el periodista especializado en crimen organizado, Luis Chaparro, dio a conocer en el noticiero Pie de Nota que, de acuerdo con fuentes del gobierno federal en San Diego, California, El Mayito Gordo habría salido de Estados Unidos hace aproximadamente dos meses para internarse en México.
La información recopilada por el citado comunicador refiere que Ismael Zambada Imperial se trasladó a Durango, donde junto a los Cabrera Sarabia, busca reforzar a Los Mayos que encabeza el Mayito Flaco para derrotar a Los Chapitos y, de este modo, reclamar el liderazgo del Cártel de Sinaloa.
El Mayo se ha ido pero su legado y herencia sobreviven en México.
ATJ