Con engaños, el crimen organizado de Michoacán recluta a militares o expertos en materia de seguridad para que formen parte de sus filas o sean instructores en el manejo de explosivos y técnicas de combate.
MILENIO entrevistó a un ex miembro de las fuerzas armadas de Colombia, que fue enganchado por el Cártel de Tepalcatepec, quienes en un principio le ofrecieron trabajar como escolta de funcionarios del gobierno. Sin embargo, tras llegar a México se dio cuenta que había sido mentira y cuidaría cargamento de un líder criminal.
"Me contactó una persona para proteger personas; (buscaban) que tuviéramos capacidades físicas, entrenamiento militar. Se suponía que no era nada malo en lo que cabe la moral de los militares, no era nada de delincuencia. Fui contactado por el Cártel de Tepalcatepec y con esa función llegué aquí a México", contó la víctima en exclusiva.
El ex militar, que por cuestiones de seguridad omite su identidad, compartió cómo pasó de trabajar para el Estado de Colombia a cuidar las pistas y cargamentos de Juan José Farías Álvarez, El Abuelo, ex autodefensa que aprovechó el vacío que dejaron Los Caballeros Templarios para formar su propia organización.
Por El Abuelo, EU ofrece una recompensa de 10 millones de dólares
Enclavado en la región de Tierra Caliente y teniendo como colindancia el estado de Jalisco, El Abuelo, por quien el gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de diez millones de dólares, ha amasado su fortuna gracias al tráfico de metanfetaminas.
Fue en las pistas ocultas entre la sierra de Tepeque donde fue enviado el ex militar, quien debía monitorear y alertar la proximidad de autoridades o cárteles rivales, apoyándose en dispositivos no tripulados.
"Duré dos meses protegiendo pistas, dando seguridad a pistas con drones. Realmente no se comentaba qué llegaba o qué salía, pero para nadie es un secreto, es un cártel, manejan drogas, armas, extorsiones. No teníamos autorización para acercarnos tanto; teníamos que proteger la pista del gobierno que no apoyaba", sostuvo.
El ex integrante de las fuerzas armadas de Colombia llegó a México vía aérea y, una vez que pisó suelo michoacano, sus documentos personales, como su pasaporte, le fueron retirados. El encargado de esta acción fue un hombre apodado La Roca, otro colombiano que tiene la función de reclutar gente para el cártel.
"A mí inicialmente me contactó alguien llamado La Roca, que es el comandante de guerra de todos los colombianos y que dirige todo el ámbito militar, bueno, digamos, lo que aquí es la organización al margen de la ley", dijo.
De acuercon con fuentes de seguridad consultadas por MILENIO, La Roca también ha estado detrás del uso de explosivos para evitar el avance de autoridades y enemigos en la zona.
Sueldo atrae a los nuevos sicarios
El gancho para caer ante la presunta vacante de escolta fue el sueldo, pues aquí le ofrecían 40 mil pesos mensuales libres de impuestos, ingreso superior a lo que puede llegar a percibir inlcuso un coronel.
Sin embargo, el ex militar pronto se dio cuenta que la promesa de la paga sólo quería en eso, ya que ésta nunca llegó.
"Los dos primeros meses fueron así, fue algo relativamente relajado, pero ya todo se complicó con el tiempo. Como le comentaba, es algo complejo pasar de trabajar con el Estado a estar trabajando con la delincuencia organizada, al margen de la ley", admitió.
Ante el incremento de la violencia por la pugna entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la falta de paga, el hombre decidió huir de Tepalcatepec junto con otros tres ex militares y encontrar refugio en otro punto de Tierra Caliente.
"Tres personas se escaparon conmigo, pero ya habían desertado más personas. La verdad, ya no llegaba la paga y decidimos desertar", agregó.
Han sido las calles de Apatzingán donde este ex militar, que no revela más detalles de su vida por temor a represalias, deambula buscando abogado, trabajo o la buena voluntad de la gente para tener algo de comer.
El acento, la falta de documentos, dinero y, sobre todo, el temor de ser descubierto por sus antiguos patrones, convierten cada día en una lucha por sobrevivir.
También ha descartado la idea de buscar apoyo en el Instituto Nacional de Migración o en la Secretaría del Migrante de Michoacán debido a su pasado criminal y la posibilidad de terminar preso.
Sin embargo, la esperanza de volver a su tierra y con su familia la mantiene, aunque cada vez resulte más distante.
Así reclutan a los militares | Video
Reclutamiento se remonta a varios años atrás
El reclutamiento de militares por el narco michoacano no es un fenómeno reciente, pues en los últimos años se ha implementado para engrosar sus filas o perfeccionar técnicas de combate mediante el uso de explosivos, por ejemplo.
Cabe recordar que en Tepalcatepec, en mayo de 2021, se reportó el primer ataque con drones cargados de bombas en Michoacán.
Un ex miembro del Cártel de Tepalcatepec contó en su momento a MILENIO cómo fue la capacitación que recibieron por paramilitares colombianos cuando recién nació Cárteles Unidos, una breve alianza de grupos armados michoacanos con el fin de detener el avance del CJNG, quien se abría paso con sus vehículos de blindaje artesanal conocidos como monstruos.
Fueron dos meses los que duró dicho adiestramiento en un rancho de Tepalcatepec donde hacían pruebas con ganado viejo y cada cártel debía aportar una suma de diez mil pesos por persona adiestrada, según contó.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, de 2025 a la fecha, se detuvieron a 78 extranjeros, de los cuales 34 fueron de origen colombiano, otros 30 venezolanos, seis estadounidenses, tres guatemaltecos y el resto peruanos, argentinos, panameños y hondureños con uno, respectivamente.
RM
