Los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, altos exfuncionarios de la Secretaría de Marina (Semar), enfrentan la ley por presuntamente encabezar una red dedicada al delito de huachicol fiscal. ¿Cuál fue el papel que cada uno habría desempeñado en este entramado de corrupción? Aquí te contamos.
En septiembre de 2025, Manuel Roberto, vicealmirante del Estado Mayor, se convirtió en el funcionario de más alto rango que ha sido detenido por este delito durante el sexenio actual.
Fue ingresado al penal del Altiplano y ha enviado diversas cartas a la presidenta Claudia Sheinbaum para que intervenga en su caso. Fernando, por su parte, estuvo prófugo de la justicia durante varios meses, pero fue aprehendido en Argentina a finales de abril y su futuro legal es incierto.
Huachicol fiscal: simulación y contrabando de combustible
De acuerdo con la Embajada de Estados Unidos en México, el delito de huachicol fiscal comprende la extracción, importación irregular, transporte y venta ilícita de hidrocarburos.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) detalló que esta actividad criminal se registra en las principales aduanas y puertos del país.
Las 17 aduanas marítimas que hay en México son controladas por la Semar, institución en la que los hermanos Farías Laguna desempeñaban altos cargos.
La relación entre el control de estas entidades gubernamentales y el delito de huachicol fiscal recae, entre otras fases del proceso, en lo que se conoce como el fraude aduanal: la falsificación de documentos y el uso de empresas fachada para pasar el combustible.
El huachicol fiscal lo realizan “personas físicas y morales que evaden el pago de impuestos en la importación de combustibles y venden productos a precios por debajo del mercado”, puntualizó la Coparmex.
¿Cuál fue el papel de los hermanos Farías Laguna en el huachicol fiscal?
Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna son señalados de encabezar el grupo denominado Los Primos, una red que fue descubierta tras meses de investigación derivada del aseguramiento de diez millones de litros de hidrocarburo en Tamaulipas.
Un artículo publicado en MILENIO reveló que la red de Los Primos gestionaba una megaoperación capaz de cerrar la aduana de Tampico por alrededor de una hora para descargar millones de litros de diésel en 300 pipas; además, buscaba tener el control de todas las aduanas marítimas del país.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), la agrupación criminal tenía suficiente poder económico como para corromper o coaccionar a empresarios, trabajadores y funcionarios. Tenía alcance en los estados de Tamaulipas, Colima, Sonora y la Ciudad de México.
En Altamira, Tamaulipas, elementos de @SEMAR_mx, @FGRMexico y @SSPCMexico realizaron un aseguramiento de 10 millones de litros de diésel. Se aseguraron 192 contenedores, un buque, 29 tractocamiones, armamento y vehículos.
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) March 31, 2025
Esta acción es resultado de la coordinación del Gabinete… pic.twitter.com/zYOZydGYir
Manuel Roberto daba el visto bueno a los integrantes de Los Primos
Manuel Roberto Farías Laguna tenía el cargo de vicealmirante, el segundo en la escala de jerarquía de la Semar. Fue vinculado a proceso el 9 de septiembre por su presunta participación en el delito de delincuencia organizada con fines de realizar delitos con hidrocarburos.
Según las indagatorias, tenía funciones de dirección en la estructura criminal, lo que aparentemente le permitió preparar y dar el visto bueno de perfiles que operarían funciones estratégicas para la red.
En un expediente al que MILENIO tuvo acceso, se detalla que, una vez que un marino ocupaba un puesto clave, la organización criminal lo buscaba para ofrecerle un “apoyo” para “levantar” la aduana.
Fernando y la ‘simplificación’ del ingreso del combustible
Fernando era contralmirante, es decir, el tercer lugar en la jerarquía de mandos de la Semar. También fue identificado como líder de Los Primos y es señalado de, junto con su hermano, delinear la estrategia para controlar las aduanas marítimas.
La organización presuntamente a su cargo facilitaba la entrada de buques con combustible importado —principalmente diésel y gasolina de Texas— en los puertos de Altamira y Tampico, Tamaulipas, mediante un mecanismo de evasión fiscal.
En el proceso de despacho aduanal, los cargamentos se declaraban como “aditivos para aceites” o productos químicos diversos, lo que permitía evadir el pago del impuesto especial sobre Producción y Servicios.
El segundo de los Farías fue detenido en Argentina en abril de 2026, pues cuenta con una orden de aprehensión por el delito de delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos; además, es señalado de corrupción e intento de homicidio.
Se espera que Fernando sea extraditado. Su destino atravesará un camino legal que podría durar años, aunque la ministra de Seguridad de Argentina, Alejandra Monteoliva, advirtió que al final sería enviado a México porque, aseguró, su país “no es refugio de criminales”.
Con información de Mario C. Rodríguez, Rubén Mosso, Jorge Martínez y Amílcar Salazar.
ROA