El ataúd dorado que hace apenas seis semanas se volvió tendencia en medios nacionales e internacionales —tras ser utilizado en funerales ligados al crimen organizado— ya se vende en cuatro estados del país, coincidentemente asociados con una presencia del crimen organizado.
El modelo Regal Gold, usado en el funeral de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y en el de su operador Rubén Guerrero Valadez, alias El R1, ahora forma parte de la oferta de servicios de un grupo funerario.
La pieza fue presentada en rueda de prensa y colocada en exhibición abierta al público en la Funeraria Magaña, en la ciudad de Colima, como parte de una estrategia para mostrar nuevas opciones en el mercado funerario de alta gama.
Desde la convocatoria, la funeraria fue directa: “Tenemos el gusto de invitarlos… para presentar el famoso modelo de ataúd de alta gama utilizado para los servicios funerarios de Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho”.
Modelo de féretro lo 'estrenó' El R1
De acuerdo con el Grupo Funerario La Paz —al cual pertenece la funeraria—, en todo el país existen solo siete ataúdes de este tipo: uno en Ciudad Obregón, Sonora; tres en Culiacán, Sinaloa; dos en Guadalajara, Jalisco; y uno en Colima, entidades con clara presencia de grupos del crimen organizado y altos índices delictivos.
El primer uso documentado en México no fue, como muchos creyeron, en el funeral de El Mencho, sino en el de Rubén Guerrero Valadez, El R1, uno de sus operadores, asesinado en un operativo federal y cuyo cuerpo fue velado días antes en Michoacán.
El féretro del R1 estaba disponible en Guadalajara para el 24 de febrero, fecha en que fue utilizado y trasladado a Tanhuato, Michoacán; mientras que el de El Mencho fue traído de Ciudad Obregón hasta la capital de Jalisco en los primeros días de marzo.
Según registros de la empresa, son los únicos dos que se han vendido, aunque esperan que la adquisición de este producto de lujo aumente.
Imitación de oro, interiores de terciopelo y acabado tipo espejo: así es el ataúd
Más allá del contexto, el producto en sí responde a características técnicas específicas. El ataúd es importado desde Estados Unidos, pesa 109 kilogramos y puede soportar hasta 227 kilos. Su estructura está fabricada en acero reforzado calibre 18, con un acabado pulido tipo espejo en color dorado.
Sin embargo, uno de los puntos que más se buscó aclarar durante la presentación fue su composición.
“No es de oro, no es de oro ni está bañado en oro, simplemente tiene una terminación, pudiéramos decir, imitación de oro”, explicó el director general del grupo, Juan Carlos Ramos.
El modelo también incorpora interiores de terciopelo azul, una cama ajustable para modificar la postura del cuerpo, un compartimento para resguardar memorias o pertenencias y un sistema de cierre hermético con tecnología de sellado continuo. Estas características lo colocan dentro de la gama más alta del mercado funerario, tanto por diseño como por funcionalidad.
Desde su anuncio, la exhibición del ataúd ha generado una reacción inmediata, principalmente en redes sociales.
“Hay muchas reacciones en redes sociales más que las visitas que hemos tenido físicas… pero sí han estado viniendo personas, familias… ha causado una idea interesante de conocer este ataúd”, señaló el gerente del área de previsión del grupo, Alberto Alcántar.
Los comentarios han oscilado entre la curiosidad, el morbo y la crítica. Mientras algunos lo ven como una muestra de innovación o exclusividad, otros cuestionan el contexto que lo rodea y lo que representa en una sociedad marcada por la violencia.
Servicio funerario alcanza los 200 mil pesos
El acceso a este tipo de ataúd no es menor. Un servicio funerario básico que lo incluya ronda los 200 mil pesos, aunque el costo final puede incrementarse dependiendo de los servicios adicionales que la familia decida contratar.
Velación en sala o domicilio, carroza, café, embalsamamiento, trámites y permisos forman parte del paquete que se adapta a las necesidades de cada caso. Para la empresa, la lógica es clara: ofrecer opciones diferenciadas en un mercado donde las despedidas también se personalizan.
Ante el contexto que rodea al producto, el grupo funerario fue enfático en deslindar su intención de cualquier apología o provocación.
“Como grupo siempre pensábamos en lo que menos queremos es lastimar a la sociedad… sabemos que hay personajes que han lastimado a nuestra sociedad… pero la gente viene y nos pide lo que busca para despedir a sus familias”, explicó la gerente comercial, Erika Peñafiel.
El mensaje es insistente: no se trata de glorificar figuras, sino de ampliar la oferta.
“Hay quien busca un ataúd sencillo… pero hay quien busca algo más elaborado. Nosotros estamos para atender cualquier necesidad”, añadió.
Y aunque el ataúd Regal Gold puede entenderse como un producto exclusivo dentro de un mercado específico, su significado no es neutro. Para algunos, representa innovación y libertad de elección. Para otros, es un reflejo de una cultura que sigue permeando incluso en los momentos más íntimos y dolorosos.
ksh