Idamis Pastor, fiscal general del Estado de Puebla, informó que “no hay delito que perseguir” en el caso de la niña de 10 años que dio positivo a fentanilo tras ser hospitalizada por un cuadro de intoxicación por alimentos, ya que los estudios periciales determinaron que “no consumió esa sustancia” y que el resultado estuvo relacionado con la medicación que recibió para controlar convulsiones.
En entrevista para MILENIO Televisión con Tania Díaz, la fiscal declaró que las pruebas arrojaron que la menor no había consumido fentanilo y que los exámenes periciales descartaron la presencia de algún tóxico o droga en los tamales que había comido. “Por lo tanto, no se puede proceder contra nadie porque no hay delito que perseguir”, afirmó.
Explicó que seis menores ingresaron al hospital con diagnóstico de intoxicación por alimentos, pero únicamente la niña de 10 años presentó convulsiones. Derivado de ese cuadro, la menor fue sedada y medicada durante aproximadamente 10 horas antes de que se le practicara el antidoping.
Confirmó que, de acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía, el motivo por el cual dio positivo fue por la medicación que le suministraron para evitar que la menor volviera a presentar convulsiones.
Agregó que existen medicamentos que contienen fentanilo en dosis bajas y que son utilizados en determinados tratamientos médicos.
Respecto a los otros cinco menores, detalló que “no recibieron el mismo tratamiento porque no presentaron convulsiones y permanecieron aproximadamente dos horas dentro del hospital y fueron dados de alta”.
La menor de 10 años también fue dada de alta el día 15 de febrero por la mañana, confirmó.
Sobre el puesto de tamales, indicó que cualquier revisión corresponde a las autoridades sanitarias. “Procederán la Secretaría de Sanidad o la de Salud, las que tengan que intervenir respecto de este tema”, señaló.
AAC