M.- El Cártel de Guasave, una organización criminal que surgió hace más de dos décadas en el norte de Sinaloa bajo el mando de Fausto Isidro Meza Flores, El Chapo Isidro, se consolidó como una de las estructuras del narcotráfico con mayor influencia territorial y capacidad armada en esa región del país, además de convertirse en un aliado de La Mayiza en la guerra contra Los Chapitos.
Este martes, la organización sufrió uno de los golpes más fuertes, cuando fuerzas federales abatieron a Jesús González Peñuelas, El Chuy, quien figuraba entre los fugitivos más buscados por la DEA y enfrentaba acusaciones estadunidenses por su participación en la producción y distribución de heroína, metanfetaminas, cocaína y fentanilo.
En tanto, El Chapo Isidro se formó en las filas de los hermanos Beltrán Leyva y es considerado uno de los últimos capos de aquella generación que permanecieron prófugos. Construyó una organización que sobrevivió a la caída de sus antiguos jefes, enfrentó al Cártel de Sinaloa y aprovechó la guerra interna entre los herederos de Joaquín El Chapo Guzmán y de Ismael El Mayo Zambada para ampliar sus dominios.
El grupo, también identificado como Organización Meza Flores y relacionado con Los Mazatlecos, mantuvo bajo su influencia una franja estratégica del norte de Sinaloa que comprendió Guasave, Ahome, El Fuerte, Choix y Angostura, de acuerdo con reportes del gabinete federal de seguridad conocidos en junio de 2026.
El ascenso del ‘Chapo Isidro’
Su poder se sustentó en células armadas, redes de producción de drogas sintéticas, tráfico internacional de cocaína, heroína, metanfetaminas y fentanilo, además de estructuras financieras y empresas utilizadas, según autoridades estadunidenses, para respaldar sus actividades criminales.
La organización también adquirió un papel relevante en el reacomodo del narcotráfico sinaloense al establecer una alianza con Ismael Zambada Sicairos, El Mayito Flaco, dirigente de La Mayiza, para enfrentar a Los Chapitos, con quienes Meza Flores mantenía una vieja rivalidad.
La alianza fue reportada desde mayo de 2025 por fuentes de la Fiscalía General de la República y representó un cambio significativo en las relaciones criminales de Sinaloa: durante años, los hombres de El Chapo Isidro también habían combatido a células vinculadas con la familia Zambada.
En la nueva guerra, antiguos adversarios encontraron intereses comunes frente a los hijos de Joaquín Guzmán Loera.
La influencia del Cártel de Guasave también quedó reflejada en análisis de seguridad difundidos durante 2026, según los cuales la organización aprovechó el desgaste de Los Chapitos y La Mayiza para extender su dominio sobre municipios que durante años permanecieron bajo la influencia de otras facciones.
En junio, reportes del gabinete de seguridad señalaron que El Chapo Isidro y Aureliano Guzmán Loera, El Guano, figuraban entre los dirigentes criminales que habían conseguido ampliar sus territorios en Sinaloa, pese a los operativos federales.
Mientras Los Chapitos y La Mayiza concentraron hombres y recursos en la disputa por Culiacán y otros municipios, el Cártel de Guasave mantuvo su principal base de operaciones en el norte del estado.
¿Cómo surgió el Cártel de Guasave?
Los antecedentes de la organización se remontaron al año 2000, cuando las autoridades estadunidenses ubicaron a Meza Flores como un operador del narcotráfico en Guasave.
Nacido el 19 de junio de 1982 en Bamoa, municipio de Guasave, el narcotraficante inició su trayectoria criminal durante la década de los noventa y posteriormente se incorporó a la organización de los hermanos Beltrán Leyva.
Fue uno de los colaboradores más cercanos de Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, detenido por militares en enero de 2008.
Aquella captura provocó la ruptura entre los Beltrán Leyva y Joaquín Guzmán Loera, a quien sus antiguos socios responsabilizaron de haber proporcionado información para facilitar la detención.
La separación desencadenó una guerra que dejó cientos de muertos y transformó el mapa criminal de Sinaloa.
Meza Flores permaneció leal a los Beltrán Leyva y asumió responsabilidades en sus estructuras armadas, particularmente en el norte del estado.
Tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva, en diciembre de 2009, y las posteriores capturas de otros integrantes de la familia, el narcotraficante fortaleció su propia organización.
En lugar de disputar abiertamente la jefatura de todos los remanentes de los Beltrán Leyva, concentró sus operaciones en Guasave y municipios vecinos, desde donde construyó una estructura criminal con creciente autonomía.
En enero de 2013, el Departamento del Tesoro estadunidense identificó formalmente a la Organización Meza Flores como una red de narcotráfico con operaciones en Guasave desde el año 2000.
Las autoridades estadunidenses sancionaron entonces a familiares del capo y a tres empresas vinculadas con su organización, dedicadas al transporte, la construcción y la comercialización de combustibles.
Células relacionadas al Cártel de Guasave
El poderío del Cártel de Guasave también se explicó por su capacidad para integrar y mantener grupos de sicarios que participaron en enfrentamientos contra organizaciones rivales.
Entre las estructuras relacionadas con Meza Flores figuraron Los Mazatlecos, Los Tortilleros y La Oficina, células que operaron en diferentes momentos bajo la influencia de los Beltrán Leyva y sus aliados.
Los Mazatlecos adquirieron notoriedad por su participación en la guerra contra el Cártel de Sinaloa, particularmente en municipios del norte y centro del estado.
La Oficina también fue identificada como un brazo armado relacionado con El Chapo Isidro y protagonizó enfrentamientos contra Los Ántrax, grupo de pistoleros que estuvo al servicio de la organización de Ismael El Mayo Zambada.
Uno de los episodios más conocidos de aquella confrontación ocurrió en Tubutama, Sonora, en 2010, cuando grupos armados vinculados con esas organizaciones participaron en un enfrentamiento que dejó decenas de muertos.
La disputa mostró la capacidad de movilización de las células relacionadas con Meza Flores, pero también la profundidad de su antigua rivalidad con las organizaciones de Guzmán y Zambada.
Con el paso de los años, el narcotraficante estableció nuevos acuerdos y alianzas que le permitieron mantener operaciones aun después del debilitamiento de los Beltrán Leyva.
La pugna con Los Chapitos
La guerra iniciada en septiembre de 2024 entre Los Chapitos y La Mayiza abrió una nueva etapa para el Cártel de Guasave.
En un principio, la organización de Meza Flores procuró mantenerse al margen de los principales enfrentamientos entre ambas facciones.
Sin embargo, en mayo de 2025 surgieron reportes de una alianza entre El Chapo Isidro e Ismael Zambada Sicairos, El Mayito Flaco, para enfrentar a los hijos de Joaquín Guzmán Loera.
Fuentes de la Fiscalía General de la República confirmaron entonces que ambos grupos habían establecido acuerdos para combatir a Los Chapitos.
La alianza coincidió con jornadas de violencia en Mocorito, Guamúchil, Salvador Alvarado y Angostura, donde se registraron enfrentamientos y movilizaciones de grupos armados.
El acuerdo también permitió que antiguos integrantes de células relacionadas con Los Chapitos cambiaran de bando y se incorporaran a estructuras rivales, en un fenómeno identificado como el de Los Volteados.
La relación con La Mayiza resultó particularmente significativa por los antecedentes de enfrentamientos entre los hombres de Meza Flores y los pistoleros que durante años protegieron a Ismael Zambada García.
No obstante, las fuentes abiertas también registraron versiones posteriores sobre tensiones entre ambos grupos, por lo que la alianza documentada desde 2025 no necesariamente implicó una subordinación permanente de la organización de Guasave a los Zambada.
‘El Chapo Isidro’, con alcances internacionales
El Cártel de Guasave también transformó sus operaciones conforme cambió el mercado internacional de narcóticos.
Durante sus primeras etapas, la organización participó en el tráfico de mariguana, cocaína, heroína y metanfetaminas hacia Estados Unidos.
Posteriormente, las investigaciones estadunidenses la vincularon con la producción y distribución de fentanilo, una droga sintética que se convirtió en uno de los principales negocios de las organizaciones criminales mexicanas.
El Departamento de Justicia estadunidense acusó a Meza Flores de participar en una conspiración de tráfico de drogas desarrollada entre 2005 y 2019.
Las autoridades estadunidenses también relacionaron a integrantes de las redes de los Beltrán Leyva con laboratorios clandestinos y centros de procesamiento de sustancias sintéticas.
En diciembre de 2024, autoridades mexicanas aseguraron aproximadamente una tonelada y media de fentanilo en Sinaloa, decomiso que fue vinculado en reportes de seguridad con estructuras de los antiguos Beltrán Leyva.
La red de narcotráfico encabezada por Meza Flores también mantuvo conexiones con otros estados del noroeste, entre ellos Sonora, Baja California y Baja California Sur, además de operaciones de distribución hacia Estados Unidos.
La importancia que las autoridades estadunidenses atribuyeron a Meza Flores quedó de manifiesto el 4 de febrero de 2025, cuando el FBI lo incorporó a su lista de los diez fugitivos más buscados.
El gobierno estadunidense ofreció una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que permitiera su captura.
El narcotraficante fue acusado de dirigir una organización dedicada al tráfico internacional de drogas y relacionada con actos de violencia, secuestros, extorsiones y asesinatos.
Pese a los años de investigaciones, sanciones económicas y operativos contra sus colaboradores, El Chapo Isidro permaneció prófugo.
Su organización, además, continuó apareciendo en reportes de inteligencia como una de las estructuras con mayor presencia en el norte de Sinaloa.
Durante 2026, las fuerzas federales dirigieron distintas operaciones contra integrantes y presuntos operadores del Cártel de Guasave.
Entre ellas figuró la detención de Iván ‘N’, El 24, identificado en junio como presunto responsable de una célula relacionada con Meza Flores.
También fueron señalados otros operadores vinculados con las estructuras armadas que participaron en la guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa.
Las autoridades mexicanas presentaron la muerte de Jesús González Peñuelas, El Chuy, como una afectación relevante a las operaciones criminales del grupo.
Sin embargo, los reportes públicos disponibles mantuvieron a Fausto Isidro Meza Flores como el principal dirigente del Cártel de Guasave, una organización que había conseguido ampliar su influencia territorial mientras sus principales adversarios se enfrentaban por el control de Sinaloa.
ROA
