M+.- La vigilancia aérea y terrestre desplegada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) a través de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) en corredores importantes para el narcotráfico ha golpeado las rutas utilizadas por aeronaves clandestinas para ingresar a territorio nacional.
Registros oficiales de la dependencia demuestran que los aseguramientos de aeronaves vinculadas con actividades ilícitas mantienen una tendencia descendente, mientras que la vigilancia se refuerza.
¿Qué tanto han descendido las aeronaves aseguradas?
En 2019, la Defensa reportó 37 aeronaves aseguradas; para 2020, la cifra bajó a 29; en 2021 descendió a 24; en 2022 cayó a 16; en 2023 llegó a 13, y en 2024 se ubicó en siete.
Durante 2025 se contabilizaron 18 casos y en los dos primeros meses de 2026 sumaban dos, de acuerdo con registros del Centro Nacional para la Protección y Vigilancia del Espacio Aéreo (Cenavi).
Los datos forman parte de una relación oficial sobre aeronaves aseguradas por personal militar, elaborada a partir de operaciones de vigilancia, reconocimiento y despliegues terrestres en entidades identificadas como corredores de tráfico aéreo clandestino.
Fuentes militares indicaron que, aunque los grupos criminales continúan utilizando pistas improvisadas y aeronaves ligeras para el traslado de drogas, dinero y otros cargamentos ilícitos, las cifras reflejan una disminución sostenida de este fenómeno respecto a los niveles observados al inicio del sexenio.
¿Cuáles son los estados con mayor foco de detención?
De acuerdo con los registros, los principales focos de detección se concentran en estados estratégicos para el trasiego internacional.
Chiapas encabeza la lista nacional con 28 aeronaves aseguradas entre 2019 y febrero de 2026; seguido por Campeche, 20; Baja California, 19; Sinaloa, 19; y Quintana Roo, 18.
La distribución geográfica coincide con algunas de las principales rutas utilizadas históricamente por organizaciones criminales para conectar Centroamérica con México y posteriormente con la frontera norte.
En el sureste destacan municipios como Calakmul, Candelaria y Carmen, en Campeche; Tapachula, en Chiapas; y diversos puntos de Quintana Roo, entidades donde la Defensa ha mantenido operaciones permanentes de vigilancia aérea y patrullajes terrestres.
Sinaloa, punto importante para las aeronaves clandestinas
Los registros también muestran que, pese a la disminución nacional, Sinaloa continúa siendo un punto relevante para este tipo de operaciones.
Tan solo en 2025 se reportaron nueve aeronaves aseguradas en esa entidad, la cifra más alta registrada por estado durante ese año y donde la federación reforzó ese año la seguridad terrestre y aérea.

Las fuentes indicaron que la presión militar sobre pistas clandestinas, corredores de vuelo y zonas de aterrizaje obliga a las organizaciones criminales a modificar constantemente sus patrones de operación y rutas logísticas.
"El Cenavi cubre la vigilancia del Estado mexicano en el espacio aéreo. Desde ahí se integran los radares militares, las aeronaves de vigilancia, los sistemas no tripulados y los centros regionales de control para detectar vuelos irregulares, dar seguimiento a aeronaves sospechosas y generar inteligencia que permita actuar a tiempo contra operaciones vinculadas con el narcotráfico o actividades ilícitas", explicó una fuente con conocimiento de las operaciones.
"La FAM emplea plataformas aéreas Embraer y King Air, así como drones militares, para seguir rutas utilizadas por la delincuencia organizada y apoyar en las operaciones en tiempo real a mandos territoriales. Gracias a estas misiones se han localizado cargamentos de droga, aeronaves clandestinas, armas, vehículos y dinero, afectando las finanzas de los grupos criminales por miles de millones de pesos, lo que ha provocado que la delincuencia modifique sus rutas o inhiba su tráfico", agregó.
Objetivo, introducción de mercancía a México
Las cifras de la Defensa reflejan precisamente esa presión sobre una modalidad de transporte que durante décadas fue utilizada para introducir cargamentos procedentes de Sudamérica y Centroamérica hacia territorio mexicano.
La evolución de esos registros muestra una disminución significativa respecto a los niveles observados al inicio del periodo, en uno de los indicadores utilizados para medir la actividad de las rutas aéreas clandestinas en el país.
Detectaron una aeronave en Baja California
Un ejemplo sobre la modificación de rutas ocurrió el 5 de junio en Mexicali, Baja California, donde una aeronave Cessna 206 fue detectada y monitoreada por autoridades mexicanas.
La Fuerza Aérea desplegó dos aviones T-6C+ y un helicóptero UH-60M Black Hawk para obligar al descenso de la aeronave, que transportaba 24 kilogramos de presunta cocaína.
El operativo, resultado de labores de inteligencia militar y vigilancia del espacio aéreo, mostró cómo los vuelos clandestinos enfrentan actualmente una capacidad de detección y reacción mucho mayor a la observada hace algunos años.
IOGE
