Durante la conferencia mañanera de este 21 de abril, autoridades federales y del Estado de México revelaron nuevos detalles sobre la preparación y el armamento del agresor que perpetró el ataque en la zona arqueológica de Teotihuacan, donde una turista canadiense murió y 13 personas resultaron lesionadas.
El fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, explicó que el atacante no actuó de manera improvisada, sino que adquirió previamente tanto el arma como las municiones que utilizó durante la agresión.
Compró arma y cartuchos antes del ataque
Al detallar la investigación, el fiscal señaló que el agresor había conseguido un arma de fuego con un costo considerable, lo que refuerza la hipótesis de planeación previa.
“El perpetrador había adquirido un arma de fuego, no sabemos cómo lo hizo, tuvo un costo de 40 mil pesos, eso sí lo sabemos, en algún momento lo manifestó de alguna forma”, explicó.
En ese mismo contexto, las autoridades confirmaron que también compró municiones días antes del ataque, lo que le permitió sostener la agresión durante varios minutos dando a conocer que llevaba más de 50 cartuchos listos para usar.
“También manifestó haber adquirido cartuchos suficientes por un importe de 10 mil pesos (…) había más de 50 elementos balísticos sin percutir en una bolsa que portó en todo momento”, detalló.
Disparó al menos 14 veces durante la agresión
Con base en los primeros peritajes, la Fiscalía estableció cuántos disparos realizó el atacante durante el evento.
“Tenemos conocimiento que percutió 14 elementos balísticos (…) en contra de los oficiales respondientes o de las víctimas”, precisó el fiscal.
Este dato es clave, ya que permite dimensionar la magnitud del ataque, en el que siete personas resultaron heridas por impactos de bala.
Municiones de uso restringido, pero accesibles
Otro punto relevante de la investigación tiene que ver con el tipo de cartuchos utilizados. Las autoridades confirmaron que eran de fabricación nacional y con ciertas restricciones.
Los cartuchos eran de la marca Águila, de uso policial y considerado restringido; sin embargo, también pueden ser utilizados por corporaciones civiles de seguridad, lo que los hace más accesibles que otros calibres de mayor poder.
Sobre la forma en que el agresor obtuvo tanto el arma como las municiones, la Fiscalía no descartó distintas líneas de investigación.
“Especulando, la fuente de adquisición pudiera ser diversa, un mercado formal de algún tipo o un mal elemento que se los facilitó (…) esto es motivo de la propia investigación”, añadió.
Ataque planeado y perfil del agresor
Las autoridades reiteraron que el atacante actuó solo y que su conducta apunta a un perfil psicopático con tendencia a imitar agresiones ocurridas en otros países.
Además, se confirmó que el joven de 27 años había visitado previamente la zona arqueológica en varias ocasiones, se hospedó en hoteles cercanos y realizó labores de reconocimiento antes de ejecutar el ataque.
El agresor fue finalmente neutralizado por elementos de seguridad y posteriormente se quitó la vida en el lugar.
JCM