Más de tres décadas después, el magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta y el proceso penal contra su asesino confeso, Mario Aburto Martínez, aún son motivo de múltiples discusiones para la población mexicana. En fechas recientes, dos sucesos han dirigido la atención, una vez más, al crimen ocurrido el 23 de marzo de 1994 en el barrio tijuanense de Lomas Taurinas, en Baja California.
Por un lado, un tribunal federal ordenó reabrir la investigación por las torturas que Aburto ha denunciado durante este tiempo, lo que abrió la posibilidad de que altos ex funcionarios enfrenten cuestionamientos judiciales por primera vez. Asimismo, de cara al 32 aniversario del asesinato, se estrenó en la plataforma HBO Max una serie documental que incluye testimonios inéditos.
En Los asesinos de Colosio, dirigida por José Ortiz, se destacan las declaraciones de la familia de Mario Aburto, cuyas vivencias a lo largo de tres décadas resultaban poco conocidas. ¿Qué se sabe sobre los allegados al único sentenciado por el magnicidio? En MILENIO te contamos.
Entre Europa y Michoacán: los antecedentes de la familia Aburto
La extinta Procuraduría General de la República (PGR) elaboró en el año 2000, a través de la Subprocuraduría Especial para el caso Colosio, un informe que incluye un minucioso rastreo a los orígenes familiares de Mario Aburto.
En el documento de casi 600 páginas se refiere que, acorde con testimonios de una tía del asesino confeso, el apellido Aburto tendría sus orígenes en Europa. Supuestamente, de aquel continente habían llegado a México alrededor de 20 hermanos, quienes se distribuyeron en distintos estados.
La información obtenida en aquel entonces sugiere que Parmuceano Aburto, tatarabuelo de Mario Aburto, se habría establecido en el municipio de Puruándiro, Michoacán. De este mismo lugar era originario Bulfrano Aburto Martínez, abuelo de Mario que, aparentemente, fungió como guardia rural y llegó a ser jefe de armas en la época de la Guerra Cristera.
El señor Bulfrano —quien murió atropellado en 1977— se casó primero con una mujer llamada Margarita Zavala, con quien procreó cuatro hijos. De un segundo matrimonio con María Apolinar Cortés, también michoacana, llegaron al mundo otros 14 hijos, según los hallazgos de la Procuraduría.
La familia nuclear de Mario Aburto: ¿quiénes son sus padres y hermanos?
En la descendencia de Bulfrano Aburto y María Apolinar Cortés se identificó que Rubén Aburto Cortés, padre de Mario, nació el 5 de febrero de 1947 en Zacapu, Michoacán. Aunque durante sus primeros años ayudó a don Bulfrano en actividades rurales, se trasladó entre 1964 y 1965 a la Ciudad de México en busca de trabajo.
Un par de años después, ya de regreso en Michoacán, Rubén Aburto conoció a María Luisa Martínez Piñones, originaria de la localidad de La Rinconada, en Zamora, con quien contrajo matrimonio civil en 1968 y religioso en 1986.
Mario Aburto es el segundo de los seis hijos que don Rubén y doña María Luisa trajeron a este mundo. El seno familiar lo completan Rafael, Rubén, José Luis, Elizabeth y Karina Aburto Martínez.
En el informe de la PGR se refiere que el último domicilio registrado de Rubén Aburto Cortés —hasta el año 2000— estaba en California, Estados Unidos.
Desde dicho territorio, el señor Rubén contó en octubre de 2021 a la periodista Laura Sánchez Ley, de MILENIO, sobre las múltiples complicaciones que habían tenido para contactar a Mario. En aquella conversación, el padre de Mario Aburto sostuvo la versión de que su hijo había sido un chivo expiatorio.
Los informes de la PGR identifican que Mario Aburto y su familia habitaron distintos domicilios en Michoacán y uno en la Ciudad de México antes de mudarse a Tijuana, Baja California.
Horas después del magnicidio de Colosio, María Luisa Martínez fue detenida y trasladada a las instalaciones de la PGR junto con Karina, Elizabeth y José Luis. Según investigaciones de Laura Sánchez Ley publicadas en la Revista de la Universidad de México, los integrantes de la familia fueron sacados de su casa en la colonia Buenos Aires, en Tijuana.
Los testimonios señalan que José Luis fue torturado de diversas maneras, mientras que María Luisa y sus hijas fueron obligadas a desnudarse frente a un grupo de policías que tomó varias fotografías de ellas.
En Los asesinos de Colosio, José Luis Aburto señala que su familia fue hostigada de forma constante por autoridades en su domicilio durante los meses posteriores al crimen de Colosio, por lo que en determinado momento decidieron escapar hacia Estados Unidos y pedir asilo político.
"No podemos visitar a Mario en México por las razones de que pueden quitarnos la vida, nos pueden matar", declaró José Luis al ser entrevistado para la serie.
BM.