Apenas en mayo el trompetista Luis Gasca estuvo en la Ciudad de México para ser homenajeado junto con el pianista Gabriel Hernández en el Salón Los Ángeles. Nos encontramos entonces con un espíritu eternamente joven de 86 años que destacó en entrevista el valor de la música en su vida. “¡Si no fuera por la música ya estaría en el bote! Yo vengo de un barrio, no peligroso, pero sí pobre, donde la mayoría de la gente se moría de alcoholismo o te metían a la cárcel por asuntos relacionados con drogas, así que la música me evitó caer en muchas cosas, aunque no siempre”.
La lista de músicos de primer nivel con los que tocó es impresionante. Lo mismo participó en las orquestas de Count Basie, Stan Kenton, Woody Herman, Pérez Prado y Tito Puente, que en los grupos de Janis Joplin, Van Morrison, Carlos Santana y su hermano Jorge. Cada experiencia significó para él una oportunidad para crecer. “Cada vez que me salía de una orquesta era porque ya había aprendido bastante, era tiempo de ir a otra escuela. Para mí las bandas son como escuelas”.
Y si tocó muchos estilos con conocimiento, su corazón estaba sobre todo en el jazz. En la entrevista recordó que cuando grabó con Carlos Santana ya se había labrado un nombre como jazzista, sobre todo a partir de su primer disco como líder, Little Giant, en el que participaron Joe Henderson, Hubert Laws, Herbie Hancock y Mark Levine. “Yo no vengo de la escuela de Carlos Santana —aclaró—, y no estoy hablando mal ni bien. Soy producto de mi educación, que viene de músicos como Hancock, Henderson, Mongo Santamaría, Tito Puente, Ray Charles. Sin embargo me fue bien con Santana, me volví más conocido al grabar en su tercero y cuarto discos”.
Al pedirle tres deseos, Gasca respondió: “Tocar con Herbie Hancock y escuchar a John Coltrane y a la big band de Dizzy Gillespie con Lee Morgan. Esos son mis tres deseos, ¿cómo la ves? Y también escuchar a Miles Davis. ¡Ya son cuatro! Pero entiendo que al rato los voy a ver porque ya voy para allá, ¡a ver si me dejan entrar!”, comentó entre carcajadas.
Mambo con
Pérez Prado
Para Luis Gasca, fue un honor tocar con Pérez Prado. “Fui solista en su célebre orquesta cuando tenía 20 años, a pesar de que había empezado a aprender a tocar la trompeta apenas cinco años antes. No sé qué me pasó en esos cinco años, pero tocaba tanto con Pérez Prado que el mambo me salía hasta por las orejas”.