La elección para Gobernador de Nuevo León será el proceso más interesante del 2021, quizá solo detrás de la elección de diputados federales, no sólo por la importancia de la entidad, sino porque se trata de una contienda cerrada, en donde ninguno de los candidatos tiene asegurado el triunfo.
De hecho, la elección por Nuevo León es la única de todo el país en donde hay cuatro candidatos con posibilidades reales de triunfo, aunque en honor a la verdad uno de ellos se ha ido rezagando por errores propios.
Las últimas encuestas colocan a Clara Luz Flores de MORENA con una ligera ventaja sobre Adrián de la Garza del PRI, así como de varios posibles candidatos del PAN, como Felipe de Jesús Cantú o Víctor Fuentes y en un lejano cuarto lugar, Samuel García de Movimiento Ciudadano, pero aún con un porcentaje de voto que impide que sea descartado por completo.
Se podría pensar que el hecho de que la preferencia por Clara Luz Flores, se ubique 5 o 6 puntos por encima de Adrián de la Garza o Felipe de Jesús Cantú le dan amplias posibilidades de triunfo, pero creo que sería una predicción apresurada y sin leer a fondo las encuestas, ya que a pesar de que Clara Luz representa al partido en el poder e incluso a grupos de priistas disidentes, ésta apenas tiene entre el 31% y el 35% de las preferencias, lo cual es bastante bajo para cualquier puntero.
Es decir, no se pueden descartar muchos escenarios alternos y la influencia del voto negativo, ya que ante la posibilidad de que gane MORENA, muchos de los votos podrían cambiar de sentido e inclinarse a favor del candidato que vaya en segundo lugar.
Por ejemplo, Samuel se podría desfondar y sus votos que pesan 16% en este momento, podrían ir a parar al PRI y al PAN y con menos de la mitad de eso estarían por encima de Clara Luz.
O bien, los propios panistas y priistas podrían dejar de votar por su candidato, si faltando unas semanas va en tercer lugar y cambiarían su voto para apoyar al segundo lugar siempre que pueda vencer a Clara Luz Flores y a MORENA.
@victorsanval