Durante a segunda temporada de la serie The Morning Show de AppleTv el personaje de Steve Carell se encuentra en Italia tratando de comer un helado y al mismo tiempo buscando escapar de su vida, la cual se ha vuelto un infierno por consecuencia de acusaciones en su contra, cuando una mujer empieza a gritarle cosas en la plaza pública.
Una mujer de origen estadunidense, quien pronto es expuesta por otra italiana quien inmediatamente se da cuenta que toda la escena está siendo grabada por otra mujer, con la intención de volver el fenómeno de la increpación pública en un acto viral.
Sin comparar los motivos, me queda muy claro que estos días hay una muy alta necesidad por aparecer como parte de la narrativa, que muchas personas simplemente deciden provocar a las personas que gozan de cierto tipo de fama, esperando alguna reacción en particular para poder ser parte del cuento.
Así veo el día a día de Alfredo Adame, por ejemplo. Es un magneto para provocaciones y celulares. Pero de eso a la politización de este horrible fenómeno hay un gitanesco paso.
Me queda muy claro que el tema que fue tendencia con Héctor Suarez Gomís y un cuate a quien algunos consideran periodista y otros YouTubero (en lo personal no lo tenía en el radar), según sea su filia o fobia política. El caso es que como sociedad somos tan predecibles que ya saben que un jueguito del estilo será la nota principal. Distorsionada, rebuscada y exagerada. Esto no es material de TvNotas. Tampoco debería ser materia de discusión política o de derechos humanos, pero el morbo no nos permite ver matices ni escuchar cómo o por qué se dieron las cosas y, sin duda, hay quien aprovecha de ello. ¿Ahora si cambiamos ya de tema?.
Susana MoscatelTwitter: @susana.moscatel