M+.- Creo que en México nadie se sorprendería por esto. Como muestra —sin juzgar y sólo dejando que los hechos hablen por sí mismos— tenemos en los últimos años el paso entre realities y curules de Sergio Mayer.
Pero lo que está pasando en California es interesante de analizar porque vienen elecciones en un estado claramente demócrata —la gran excepción reciente fue Arnold Schwarzenegger como gobernador— y en Los Ángeles, que muchos consideran la capital de todo lo liberal, hasta el extremo.
Por eso la entrada y el avance serio en las encuestas de Spencer Pratt es un fenómeno al que hay que echarle ojo. Es posible que uno de los villanos más reconocidos en el mundo de los reality shows sea un contendiente serio para la alcaldía de esa ciudad que tantos reducen a Hollywood en sus mentes y que en realidad está viviendo una crisis triste.
Una crisis que sólo visitar y ver a la gente viviendo en las calles frente al lugar donde se hacen las alfombras rojas más glamorosas, donde las drogas circulan sin control y el costo de vida es impagable, queda clara en un momento.
En realidad fueron los incendios del año pasado —acumulados con tantos otros—, los descuidos en los hidrantes y, sí, los recortes de presupuesto en temas que salvan vidas, como salud y bomberos, los que están haciendo viable a este hombre que se ha autoproclamado “villano por ratings” descaradamente.
La candidatura parece de chiste, pero toca temas muy fuertes. Temas que, por cierto, el mismo villano/candidato vivió en carne propia al perder su casa y la de sus padres ante las llamas. Sólo poniendo esto en el radar porque, al cierre de esta columna, Los Ángeles estaba por definir quiénes avanzan en una contienda que ya no se puede tratar como ocurrencia.
Les puedo decir que tengo amigos que viven allá y están dispuestos a votar por este personaje, a pesar de todo lo absurdo que le rodea.
La historia se puede repetir antes de que se nos olvide a este ritmo, ¿no creen?