Estas fotografías buscan encontrar el paisaje que uno imagina leyendo la obra de Juan Rulfo. Aún más atrevido es tratar de encontrar esos territorios que el autor vivió, imaginó, creó.
Este es un breve recorrido por esos parajes queriendo materializar tierra, aire y luz que residen en los renglones rulfianos. Más allá de los intensos personajes que se encuentran en la obra, esto es un intento de conocer la geografía de la que se habla en esa literatura del sur de Jalisco.
Los elementos se dispusieron y pude encontrarlos manifestados en esa naturaleza de la vasta llanura cercada de montañas.
Juan Preciado (el hijo legítimo de Pedro Páramo) vio el vuelo de las palomas «rompiendo el aire quieto». Yo me encontré con nubes y piedras Rompiendo ese aire quieto. Esas nubes y cielos que tanto nombra Rulfo en sus narraciones. De pronto eran sombra, luego eran lluvia, inclusive fueron estruendo. Las pude encontrar coronadas de sol, rasgadas por el cielo o de una blancura cegadora. Pero siempre atajando el aire.
Irrumpen el aire sereno también las montañas, esas rocas majestuosas que frenan la mirada antes de la lejanía. En sus cambiantes tonalidades nos hablan de la distancia y los ascensos. Hablan también de ausencias y murallas. Ellas también rompen el aire y la línea yaciente del horizonte.
Del suelo brotan también esas otras piedras creadas por mano humana: las construcciones de haciendas y poblados. Estas encierran al tiempo y los anhelos. Se erigen como sosteniendo al aire y al mismo tiempo lo invaden. Las rocas en los muros rectos se vuelven lienzos para el eco y el silencio. Ahí queda el aire herido, partido por la dureza.
Estos fueron mis hallazgos en los varios recorridos que hice con esa ambiciosa idea de encontrar los escenarios de la novela y los cuentos de Rulfo. Difícil tarea la de ponerle cara a lo imaginario subjetivo.
Pero fue una labor muy disfrutable el encontrarse con esta geografía de un encanto singular y por otra parte tan «inmóvil». Fue bueno encontrar belleza en la quietud mutable.
Rompiendo el aire quieto. Exposición de fotografías de Rubén Orozco. Junio de 2026. Galería Alcalde, Paseo Fray Antonio Alcalde 643, Centro, Guadalajara, Jalisco, México.