Política

¿Perder? No, no está en nuestro vocabulario

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La política mexicana se sustenta en el ocultamiento, la permanente distorsión del lenguaje y, en los últimos tiempos —por cortesía de los doctrinarios adalides de la 4T—, en el divisionismo y la permanente categorización de “enemigo” a todo aquel que no comulgue con el credo oficial.

Tuvimos elecciones el domingo y, como todavía no hemos vuelto a los tiempos del aquel PRI cavernario en que sujetos como Manuel Bartlett dosificaban a su antojo los votos (posteriormente se modernizó, el antiguo partido de Estado, y contribuyó grandemente a la consolidación de las instituciones que quieren ahora desmantelar los mismísimos beneficiarios de la transición democrática acontecida en este país; ah, y justamente por haber mudado de piel el mentado tricolor es que Bartlett y otros de su calaña emigraron al PRD, en un primer momento, y cuando ocurrió que los dirigentes del sol azteca dejaron de ser peones sectarios del líder supremo, pues se volvieron a ir y se incorporaron alegremente a las filas de Morena para, desde ahí, restaurar el anhelado orden primigenio, a saber, el paraíso del presidencialismo a ultranza), y como todavía no hemos vuelto a la década de los años 60 —repito, luego de haber soltado tamaña parrafada— los resultados de estas recientísimas votaciones reflejaron una muy saludable pluralidad.

Lo que pasa, oigan, es que todos los competidores ganaron. O eso dijeron, el propio 6 de junio. Ya luego, cuando los resultados del INE comenzaron a alcanzar la categoría de un fenómeno tan irreversible como inapelable, no tuvieron más remedio que admitir el veredicto de los votantes (o sea, del pueblo sabio, como hay que decir) y preparar la graciosa salida del escenario. Pero teniendo la palabra de nuestros politicastros las características que me permití enunciar en las primeras líneas de este artículo de opinión resulta, a estas alturas todavía, que las derrotas no son fracasos y que los descalabros son victorias.

No sé si el ánimo celebratorio que exhiben los perdedores lo mantienen estoicamente al volver por las noches a sus dulces hogares pero, caramba, los números son los números: Morena alcanzó 30 millones de votos en 2018 y ahora obtuvo 17. Tenía 14 alcaldías en la capital y ahora serán siete. Este...

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Román Revueltas Retes
  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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