La Federación Mexicana de Charrería (FMCH) se creó con la finalidad de agrupar a asociaciones independientes bajo un mismo marco de acción y reglas comunes (Estatutos). Esto permite validar a sus integrantes para los campeonatos oficiales y acceder con mayor facilidad a varios beneficios colectivos, entre ellos, seguros médicos y apoyos estatales que se obtienen por el solo hecho de estar federados. Sin embargo, al ser una Asociación Civil, debe manejarse sin fines de lucro; los recursos que se recauden tienen que utilizarse en beneficio del propio deporte y destinarse a diferentes rubros, como el apoyo a los gastos de eventos oficiales.
Esas son solo algunas funciones y ventajas de estar federados en una Asociación Civil donde, supuestamente, todos sus integrantes tienen los mismos derechos y obligaciones. No obstante, esta federación es la única donde la mujer no goza de plenos derechos, ya que se le mantiene al margen de las votaciones.
Por otro lado, la FMCH cuenta con una sede otorgada en comodato por el Gobierno Federal: el ex-Convento de Nuestra Señora de Monserrat. Esta joya colonial del siglo XVI fue dispuesta en 1973 para albergar el Museo de la Charrería y las oficinas de la institución, convirtiéndola en la única federación que tiene el privilegio de disfrutar de unas instalaciones tan acordes a la historia de nuestro deporte nacional.
A pesar de sumar ya 53 años gozando de este comodato, Salvador Barajas del Toro es el primer presidente que desdeña, menosprecia y ve con absoluta indiferencia, falta de aprecio y cariño las instalaciones de la institución. Como presidente —quien llegó como candidato único, mas no de unidad— y ahora en funciones, debería engrandecer, fomentar y cuidar el único deporte nacido en México. La Charrería Federada no es que le haya dado un voto de confianza para ser el representante nacional; simplemente fue el único candidato y no tuvieron otra opción más que aceptarlo.
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Junta Nacional de Junio 26
Bajo estas condiciones, en la pasada Junta Nacional del miércoles 17, se comentó que en redes sociales se critica que la Federación cuenta actualmente con finanzas sanas que no se utilizan para apoyar al deporte. Sin embargo, también se juzgó que Barajas del Toro recibió una institución en quiebra. Ya que tuvieron a bien tocar el tema, vamos a profundizar en él: Salvador Barajas es el único responsable de haber recibido una federación en quiebra, ya que a estas alturas es cómplice de las truculencias y malos manejos de José Antonio Salcedo.
Para tapar a su antecesor, no presentó la auditoría externa, y esa omisión lo perseguirá hasta el último día de su gestión. ¡Si Salvador adquirió un compromiso con “Toñote”, que lo resuelva con recursos personales y no pretenda que la Charrería Federada pague sus acuerdos!
En otro momento de la junta, el dirigente nacional de la charrería comentó, de manera muy perversa y preparando el camino: “Los comodatos no son eternos”. Con esto busca justificar la compra del inmueble que tanto anhela. Y sí, claro que los comodatos tienen caducidad, más aún cuando existe un desinterés marcado por conservarlo, tal como lo demuestra este Consejo Directivo.
Un comodato establece especificaciones claras y precisas sobre cómo se debe cuidar y utilizar cada una de las áreas. Así lo dejó perfectamente claro el comunicado que Fernando Pascual Islas, presidente de la Asociación Regionales del Sur, envió a esta federación, donde explica ampliamente los beneficios y obligaciones con el inmueble. Dicho documento sólo se mencionó de pasada en una Junta Nacional, pero jamás se dio a conocer su contenido a la charrería federada. ¡Simplemente le dieron carpetazo!
Tanta insistencia en echar abajo el comodato y adquirir un nuevo inmueble genera legítimas especulaciones. Si recordamos, el expresidente Jaime Castruita (Q.E.P.D.) logró la donación de un predio para la construcción de un lienzo charro y, mediante patrocinadores, estaba consiguiendo el material para su edificación. Ese es un gran ejemplo de que sí se puede. Entonces, ¿por qué ahora no gestionar algo similar?, o ¿será que existe la posibilidad de un beneficio personal detrás de la compra de un inmueble?