No es el América, ha quedado claro ya, el equipo invencible, con la defensa imbatible, con el que seguramente muchos de sus seguidores soñaban. La noche del sábado pasado, en “La Bombonera”, los Diablos Rojos del Toluca les ganaron con absoluta claridad.
El marcador concluyó 3-1 a favor de los locales. Pero éstos fácilmente pudieron haber hecho dos goles más. Solo ante el guardameta Guillermo Ochoa, falló una clarísima Pedro Alexis Canelo y en pleno tiempo complementario, el veterano Rubens Sambueza erró un penal.
El América pudo, por no decir que mereció, comerse cinco goles en su duelo ante los dirigidos por Hernán Cristante. Y seguro también pudo o mereció meter cuando menos otro gol, hay que decirlo, con lo que de todos modos no hubiera podido evitar esta bajada a la realidad.
Los tres goles que sí fueron al marcador fueron de remates con la cabeza, lo que determina la fragilidad de un sector que venía llevándose todos los elogios. De la media cancha hacia el frente los americanistas fueron casi los de toda la temporada, generando acciones de peligro, pero sin la contundencia que impidiera la derrota.
Como bien reconocieron algunos integrantes del equipo, en tono autocrítico, este traspié ayudará a corregir el desempeño en sectores en los que el equipo se veía más fuerte de lo que realmente está.
Por lo demás, son pocos los equipos que pueden igualar fuerzas con los americanistas. Sin duda los choriceros son unos de ellos. Otro, el León… Seguro también los Rayados del Monterrey… Habría que ver si los Tigres, Santos o hasta el mismo Cruz Azul que nomás no puede regresar a la consistencia mostrada el torneo anterior.
En este orden, estos son los rivales que le quedan a los americanistas: Chivas, Pachuca, Pumas, San Luis, Santos, Tigres, Cruz Azul y Monterrey. El equipo dirigido por Santiago Solari podrá terminar de super líder, pero le va a costar trabajo. Esto se pondrá bueno.
Rafael Ocampo