Pululan los empates en el campeonato mexicano, que alcanzó ya siete jornadas. En esta última fecha, cinco de los nueve encuentros quedaron en igualdad en el marcador. En otros tres hubo victorias por la mínima diferencia. Solo en uno, el Santos 2-0 Bravos se dio un resultado medianamente holgado.
Viene una pausa larga para dar paso a la Fecha FIFA y seguramente el regreso de la competición seguirá marcada por esa sana paridad. Hoy son el América y el León los que se han desmarcado un poco del resto en la tabla general, pero nadie puede garantizar que estos dos clubes, o uno de ellos, vaya a dominar la fase regular del torneo como sí lo hicieron el campeonato pasado, con increíble consistencia, el América y el Cruz Azul, conjunto que a la postre fue el campeón.
Hay razones que pueden explicar esta paridad seguramente. Una de ellas es la poca regularidad que alcanzan los planteles que cuentan con jugadores que son llamados a compromisos con sus selecciones. Eso es cierto. No es un pretexto. Los entrenadores están obligados a encontrar nuevos equilibrios, pues además los juegos a los que viajan sus entrenados son muy exigentes, enmarcados en la eliminatoria mundialista rumbo a Qatar 2022.
Es pues, hay que aceptarlo ya y entenderlo mejor, un campeonato diferente, de esos en los que hay muy poca lógica y menos secuencia entre la fase regular del torneo y la fase final o Liguilla. Hoy sí importará, más que siempre, el cómo cierren los equipos y qué tan competitivos serán dentro de dos meses.
A los citados América y León, que tienen condiciones futbolísticas y buen balance en todas sus líneas para sostenerse, habría que esperar cuando menos a otros cinco: Cruz Azul, Monterrey, Tigres, Toluca y Santos. Así que, al menos en este análisis, solo queda un espacio para la Liguilla.
Rafael Ocampo