En lo que va de este gobierno se han recaudado más recursos que nunca, sin endeudar al país y sin aumentar los impuestos. ¿Cómo fue posible esto? La doctora Raquel Buenrostro explica: “Los ricos no pagaban, no estaban acostumbrados a pagar. Era ofensivo para ellos que se les pidiera que pagaran”. Se trata, dice, de un pequeño grupo llamado por el SAT “los grandes contribuyentes”, por ser los que más ganan y por lo mismo los que más impuestos podrían pagar, pero estaban acostumbrados a ampararse. Ese pequeño grupo de grandes contribuyentes lo conforman las empresas que ganan más de 1,600 millones de pesos anuales.
¿Quiénes son? Concretamente son 12,000 empresas que representan el 0.02 por ciento del padrón de contribuyentes: una fracción mínima. Este dato es importante y hay que retenerlo y remarcarlo: 0.02%. ¿Por qué es importante? Porque de acuerdo con Raquel Buenrostro ese 0.02% son los que aportan el 50% de la recaudación total de impuestos, así de fuertes están las diferencias económicas en nuestro país.
La pregunta inmediata es ¿cómo podían no pagar impuestos? Esa pregunta puede entenderse en dos sentidos: el pragmático y el ético. Pragmáticamente ¿cómo le hacían para no pagar impuestos? La respuesta conduce al Poder Judicial: se amparaban por medio de ese poder y con el apoyo y ayuda de algunos jueces corruptos pasaron años sin pagar impuestos. “Casualmente”, precisamente esos jueces corruptos y no otros son ahora millonarios.
A nivel ético ¿cómo pueden no sentir vergüenza? No tener vergüenza es ser sinvergüenzas y eso es lo que eran esos evasores y quienes los amparaban. Hoy las cosas cambian y se les está obligando que cumplan con su deber, que paguen sus impuestos, pues si los pagamos los que no ganamos ni de lejos una centésima o milésima parte de esas cantidades, ellos no tienen por qué no pagarlos.
Aun así, existen algunos que se niegan a pagar y entre ellos el más mencionado en redes sociales es Salinas Pliego. Se nos dice que debe millones y que no quiere pagarlos. Pero no debemos estar informados por las redes sociales. Lo justo sería que se informara exactamente quiénes son aquellas personas que no pagan sus impuestos y cuánto dinero deben, tenemos derecho a saberlo. Y tenemos derecho a saber qué jueces han amparado empresas millonarias para no pagar sus impuestos, requerimos que se informe con todo detalle al respecto.
Solo así crearemos una cultura diferente en la que el evasor sienta lo que debe sentir: vergüenza. Este es un fuerte móvil moral. Lo ideal sería que pagaran sus impuestos por ser justos, honrados, decentes. Pero ya que no lo son, que al menos la vergüenza que cae sobre ellos y sus familias les motive a hacerlo.
Ya basta de sinvergüenzas.