México presenta una balanza comercial deficitaria con respecto del resto del mundo, a pesar de que mantiene una superávitaria con respecto de su principal socio comercial, Estados Unidos.
Lo anterior representa una doble presión en la política económica mexicana. Por un lado, Estados Unidos presionará para reducir su déficit comercial con México, y por otro lado México debe tomar medidas para reducir su déficit comercial con el resto del mundo.
La razón de la presión de Estados Unidos hacia México radica en la relación que existe entre un déficit en la balanza comercial y la deuda externa de un país. Para Estados Unidos que mantiene una deuda externa bruta de 94 por ciento de su PIB, la alineación de sus déficits con cada país es fundamental para reducirla.
Por el lado de Mexico, su deuda externa con respecto de su PIB es significativamente menor que la de Estados Unidos, del 40 por ciento, pero su corrección,y por ende de su déficit comercial, lo liberaría de la presión fiscal.
Por lo mismo, Es conveniente para Estados Unidos presionar para que México disminuya su déficit con México, así como México debe disminuir su deficit en productos que inducen su deuda externa.
Los principales productos que contribuyen al déficit comercial de Estados Unidos con México son aquellos en los que las importaciones desde México superan significativamente las exportaciones hacia México. Según datos de 2024, el déficit comercial en bienes fue de aproximadamente 171.5 mil millones de dólares, con importaciones desde México por 505.5 mil millones y exportaciones hacia México por 334 mil millones. Este déficit se concentra en categorías clave, basadas en análisis de comercio bilateral:
En primer lugar se encuentran los vehículos y partes automotrices. EE.UU. importa vehículos terminados (como autos y camiones) y partes por alrededor de 137 mil millones de dólares en 2024. En datos de 2023 (similares para 2024), las importaciones de autos alcanzaron 44.9 mil millones y partes 35.2 mil millones, mientras que las exportaciones de partes desde EE.UU. fueron solo 16.5 mil millones, generando un déficit neto significativo de unos 18.7 mil millones solo en partes. El déficit en vehículos terminados es aún mayor, ya que México exporta muchos más autos a EE.UU. que al revés.
El segundo componente del déficit de Estados Unidos hacia México es el de maquinaria, equipo eléctrico y electrónicos, incluyendo computadoras, e importaciones de maquinaria y reactores nucleares/boilers por 105.8 mil millones de dólares. Específicamente, computadoras y equipo de TI representan una gran porción, con importaciones de computadoras por 27.4 mil millones en 2023. EE.UU. exporta circuitos integrados (10.3 mil millones), pero el neto es un déficit en electrónicos y maquinaria, ya que México ensambla muchos productos para exportar a EE.UU.
El tercer gran rubro es el de dispositivos médicos y ópticos,México es un gran exportador de equipo médico a EE.UU., contribuyendo al déficit en esta categoría de manufactura avanzada. Esto incluye instrumentos y aparatos médicos, con valores significativos en el comercio total. Finalmente, hay un déficit agrícola de unos 18.8 mil millones de dólares.
Los principales productos incluyen vegetales frescos, frutas, cerveza y licores destilados (como tequila), con exportaciones mexicanas por más de 48 mil millones en total. EE.UU. exporta granos y carne a México, pero el valor de las importaciones de productos de temporada (como aguacates y tomates) supera esto.
Por el lado del déficit global mexicano, el principal contribuyente es el de petróleo y sus derivados. México exporta crudo pero importa productos refinados en gran volumen debido a limitaciones en su capacidad de refinación doméstica. El segundo componente del déficit global mexicano es el de importaciones de componentes para ensamblaje con industrias como la automotriz y manufacturera, circuitos integrados, subcomponentes avanzados de computadoras, y electrónicos, provenientes de Asia.
O sea que Mexico es deficitario con Asia para ser superavitario con Estados Unidos. Lo que va a suceder en las negociaciones del Tmec es que el contenido regional aumentará, para evitar que las importaciones asiáticas se conviertan en exportaciones a Estados Unidos por parte de México. Esto provocará la relocalización de empresas asiáticas productoras de estos bienes intermedios, hacia México, lo cual aumentará la inversion y el empleo, y reducirá el déficit comercial mexicano. Es difícil sin embargo lograr que Estados Unidos mejore su déficit con México dada su dependencia en la manufactura de autos y electrónicos en este país.