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Martes , 23.04.2019 / 09:33 Hoy

100 palabras

“Justicia laboral y libertad sindical ¿fin a la simulación?”

Paco Ramírez

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Al momento de escribir esta columna aún se mantenía la incógnita sobre el futuro de la reforma laboral, pero con la información de este reportero, puedo señalar que finalmente, contra reloj, fue aprobada en la comisión del trabajo y previsión social, la reforma a la Ley Federal del Trabajo, que hoy deberá pasar al pleno de la Cámara de Diputados.

Reforma que abona mucho por una cultura de justicia laboral en México, donde por años han prevalecido la simulación, los contratos de protección patronal y un mal funcionamiento de los juicios laborales.

Los legisladores aceleraron esta aprobación más por las presiones y exigencias de Estados Unidos (condicionada hace unos días por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, para la ratificación del T-MEC), que por defender los derechos de los trabajadores mexicanos, pero que bueno que se presente ésta coyuntura para crear mejores condiciones en su favor.

Pero ¿qué cambia? Básicamente se están ampliando los derechos de la clase trabajadora frente a los patrones, en aras de alcanzar el equilibrio de fuerzas en las relaciones obrero-patronales.

A partir de ahora los juicios laborales se transfieren de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, a los tribunales laborales del poder judicial, donde se buscará mejorar los procesos y la calidad en la impartición de la justicia. Se dice fácil, pero habrá que verlo en el terreno de los hechos.

Con el fin de agilizar los procedimientos legales se fijará una etapa de conciliación obligatoria, como condición previa para iniciar un juicio laboral. Es decir, se agota la instancia de la conciliación, antes de iniciar el pleito legal formal.

Además, de que a partir de esta reforma varios sindicatos podrán operar en una misma empresa, que el trabajador tendrá absoluta libertad de sindicalizarse o no, sin presiones y que todos tendrán acceso al contrato colectivo de trabajo, pudiendo participar en su elaboración y o modificación.

Estamos pues ante la que puede ser la reforma de justicia laboral más trascendental en un siglo, ya que además se están dando pasos agigantados para lograr la erradicación de los llamados “sindicatos de protección patronal”, mediante la elección de dirigencias auténticamente representativas de los trabajadores y que serán desde ya, fruto de una elección de voto libre y secreto.

En otras palabras, ya van de salida (eso esperamos) los sindicatos cobijados por el Estado y desde los cuales el esquema se repite una y otra vez: dirigentes a modo con acceso a las cuotas sindicales y agremiados obligados a ceñirse a los caprichos de aquellos. Un primer paso, pero no es suficiente para organizar los sindicatos, democratizarlos y garantizar los derechos laborales de los trabajadores,

La reforma deja sin embargo fuera dos aspectos fundamentales:

• El aumento del salario mínimo, una de las demandas más importantes de las y los trabajadores y

• La regulación de la subcontratación (outsourcing), que en los foros públicos sobre dicha reforma hasta algunos empresarios se pronunciaron en contra de esa figura de contratación laboral.

Dejando de atender, precarización, informalidad, flexibilización de contratación (contratos a prueba, temporales, flexibilidad de despidos, aviso y salarios vencidos)”

Ojalá que la reformada Ley Federal del Trabajo funcione para que no sólo en la letra sino también en los hechos, los trabajadores gocen de más derechos y mejores condiciones.

FB: Paco Ramirez

Tw: @ramirezpaco

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