Al “pueblo bueno”, por solo hablar de los beneficiarios de los programas sociales del régimen de la 4T, le resulta ajeno el platillo de “pato laqueado” en su realidad cotidiana y dieta.
Cuando se tiene con dificultad acceso en la canasta básica de alimentos, piezas congeladas de las pollerías, un pollo asado, e incluso para aquellos aspiracionistas que van al “súper”, pensar en comprar un “pato” y “laqueado” sí está en chino.
Hoy sabemos lo que consumió en un restaurante de lujo en CdMx el ex director Pemex, Emilio Lozoya, delincuente confeso, ex funcionario “colaborador” de la justicia en la era de la cuarta generación.
Gracias a internet por el acceso a Wikipedia, nos podemos enterar que “el pato laqueado a la pekinesa, o pato pekinés, es uno de los platos más conocidos internacionalmente de la cocina china y también uno de los más populares en los restaurantes chinos de los países occidentales”.
Ese fue el platillo del testigo-colaborador del gobierno justiciero contra la corrupción que se lo trajo de España, para convertirlo en el patiño de lujo para señalar y acusar, en los medios, pero “sin cantar” ni aportar pruebas de sus dichos ante un juez.
El juego mediático de la cruzada patriótica contra la corrupción ha resultado severamente abollada por la revelación de la vida de lujos que se da un ciudadano, actor central de los actos de corrupción ocurrido en la paraestatal Petróleos Mexicanos.
No es la primera vez, y por lo visto no será la última, que un ex funcionario federal o un hombre de negocios acusado de corrupción sea transportado del país donde se escondía para traerlo a México, a costa del dinero público, para tener todo tipo de privilegios.
Así ha ocurrido con banqueros, empresarios y hasta militares, ahora solo falta que el gobierno les dé una disculpa pública.
Mal, muy mal eso de tener delincuentes de lujo como testigos colaboradores con la justicia, que solo en el caso de Lozoya, parece ser así, ha colaborado con el show mediático para señalar y acusar, pero que ante la justicia ni ha comparecido, ni lo hará con prueba alguna.
Van requetebién los salvadores de la patria, los héroes nacionales de la 4T.
pablo.ruiz@milenio.com