Emil Kraepelin es considerado el padre de la Psiquiatría; él fue de los primeros médicos que le dieron un enfoque médico a las enfermedades mentales.
De hecho, fue contemporáneo de Sigmund Freud, con quien mantuvo una “sana distancia” respecto a sus teorías psicológicas y psicoanálisis.
El médico Alemán Kraepelin le dio un tono más clínico, observacional y científico a los trastornos mentales.
Quizá hubo dos problemas que le interesaron sobremanera: uno, la demencia precoz, que luego terminaría en convertirse en lo que hoy en día conocemos como esquizofrenia; y el otro tema de la locura maníaco depresiva que, con el tiempo, pero tomando como base sus observaciones, se convirtió en lo que hoy llamamos trastorno Bipolar.
Respecto a este último trastorno, lo primero que se percataron es que no están locos; por eso se les quitó ese nombre de locura; después también se eliminaron términos como melancolía, hipocondría, neurastenia o ciclotímicos, para dejar sólo Bipolaridad, dos polos de evolución clínica uno maniaco y el otro depresivo.
Aparece comúnmente en la adolescencia; súbitamente posterior a periodos de insomnio, fatiga y dolor de cabeza; eso es como el preludio de la fase maniaca; en donde el paciente comienza a platicar con mayor rapidez o verborrea; tienen ideas desbordantes, que fluyen por su mente una tras otra, difícilmente se concentran en una sola, esto Kraepelin lo llamó “fuga de ideas”; tienen también agitación psicomotriz, practican múltiples actividades deportivas, casi no duermen, con pocas horas, 4 hrs son suficientes, refieren sentirse incansables, se muestran muy alegres y optimistas, invierten su dinero en muchas cosas poco confiables, realizan compras sin importancia.
Todo esto representa un cuadro maniaco leve, que puede avanzar hacia la gravedad con la aparición de delirios:
Dicen ser profetas o representantes de una secta divina, tener contacto con el presidente o rey en turno; haber inventado o patentado tal o cual cosa; si se les niega tales afirmaciones se tornan irritables y agresivos.
En estas situaciones se debe valorar el internamiento.
Esto es la fase maniaca, que eventualmente pasará a la fase depresiva en unos meses o semanas.
Sin duda el Dr. Kraepelin marcó la diferencia y el camino en la clasificación y diferenciación de las enfermedades mentales.
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