Política

La incubación del sabotaje al Mundial

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M+ Carece de justificación, pero tiene explicación el sabotaje de la CNTE al Mundial de futbol: la cuerda que Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum le dieron a cambio de votos:

El primero, devolviéndole privilegios gangsteriles perdidos con la reforma educativa de Enrique Peña Nieto, y la segunda con la promesa de derogar los cambios a la Ley del Issste impulsados por Ernesto Zedillo y Felipe Calderón.

Con el señuelo de hallar una versión distinta a la “verdad histórica” del caso Iguala, ambos le pusieron levadura al activismo de las normales rurales —en realidad santuarios para la formación de cuadros de la CNTE—, como los piquetes llegados antier de Ayotzinapa (con todo y explosivos) para apoyar las protestas de la vandálica facción magisterial.

En campaña electoral, durante un mitin en Los Mochis, Sheinbaum habló de “la ley con Calderón que afectó a los trabajadores del Estado; ahora que lleguen nuestros senadores, nuestros diputados, nos van a ayudar a echarlas para atrás para que recuperemos las pensiones de los trabajadores de México (…). Vamos a echar para atrás las reformas a las pensiones del 97 y 2007 que condenaron a los trabajadores y trabajadoras del Estado y del Seguro Social a pensiones de miseria. Eso quedó atrás con el neoliberalismo. Nosotros pensamos en los trabajadores y trabajadoras de México. Por eso vamos a echar para atrás el régimen de pensiones que aprobaron Zedillo y el innombrable Calderón…”.

Sin embargo, ya en funciones de Presidenta y sobre todo con información precisa, reconoció:

“En este momento representa una carga a las finanzas públicas que no puede atender el Estado mexicano. Derogar la Ley del Issste afectaría los programas de bienestar, de obra pública y todo lo que representa el presupuesto público…”.

Y este lunes, para detallar las razones para incumplir la promesa electoral de su jefa, el titular del Issste, Martí Batres, argumentó en términos tan lógicos y “neoliberales” como lo harían Pedro Aspe con Carlos Salinas o Agustín Carstens con Vidente Fox, Calderón o Peña Nieto:

“No podríamos decir que puede desaparecer de un día para otro el régimen de las cuentas —cuentas individuales—, abrogarse la Ley del Issste, en este momento, porque el Estado no puede tomar las cuentas individuales que actualmente existen, porque cada una de ellas tiene un titular, un dueño, y porque, por otro lado, el Estado no cuenta con 20 puntos del PIB, o sea, más de siete billones de pesos que necesitaría para construir un nuevo fondo solidario”.

A siete billones de pesos, pues, asciende la promesa electorera que hizo Sheinbaum: siete de cada diez pesos del Presupuesto de Egresos de la Federación o siete veces más de lo que importan los apoyos sociales.

Lástima, Margarito: con Peña Nieto la CNTE perdió el poder de movilizar hasta 80 mil activistas (cuando mucho diez mil), pero gracias a la 4T muchos de aquellos llegarán hoy y mañana para nutrir la conmemoración de la matanza del 10 de junio y tratar de sabotear el Mundial… 


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Carlos Marín
  • Carlos Marín
  • cmarin@milenio.com
  • Periodista con 55 años de trayectoria, autor del libro Manual de periodismo, escribe de lunes a viernes su columna "El asalto a la razón" y conduce el programa del mismo nombre en Milenio Televisión
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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