Cultura

La salud de la mente

A propósito de que el pasado sábado se conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, es importante volver a reflexionar sobre la necesidad de dejar de minimizar y eliminar estigmas en torno a la salud mental.

La salud de la mente es tanto o más importante que la del cuerpo y, sin embargo, usualmente es mucho menos atendida y aún sigue siendo mitificada en muchos extractos sociales a lo largo y ancho del mundo.

La depresión, por ejemplo, a pesar de que se minimiza y se confunde con tristeza o un estado anímico decaído, tiene varias patologías del cerebro que deberían atenderse profesionalmente. El trastorno depresivo mayor, el trastorno depresivo persistente (distimia), ladepresión atípica y la bipolaridad son diferentes expresiones psiquiátricas que requieren intervenciones especializadas.

A pesar de que lamentablemente las estadísticas de la prevalencia de estas enfermedades indican un aumento considerable, incluyendo el periodo de la pandemia y postpandemia por COVID19, aún hay quienes creen que son temas que se resuelven con fuerza de voluntad, poniéndole actitud o “echándole ganas”.

Como sociedad debemos crear consciencia de que estos malestares están causando estragos de todo tipo, por lo cual lo primero que deberíamos hacer es cambiar la mirada con la que vemos a quienes los padecen.

De nada sirven expresiones “coloquiales” que abundan en torno a la depresión y que todos alguna vez hemos escuchado. “Hace décadas no había psicólogos ni psiquiatras y la depresión se atendía con fuerza de voluntad”, “échale ganas, todo va a estar bien”, “no tienes nada, sólo necesitas cambiar de actitud”, “eso no es enfermedad, son chiflazones que antes no existían”, más las frases que pudieran agregarse de ese tipo, lo único que logran es incrementar los estigmas y los tabúes sobre la salud mental.

Padecer una enfermedad mental, literalmente puede ir consumiendo lentamente a quien la sufre personalmente, así como a la familia y a los grupos que conviven con el paciente. Convivir con una persona con diagnóstico depresivono sólo suele ser complejo sino también puede requerir de acompañamiento terapéutico.

En mi experiencia como especialista en adicciones cotidianamente observo los llamados trastornos paralelos en los que converge la adicción con alguna otra psicopatología como la depresión, haciendo aún más agudos los cuadros clínicos y más especializada su atención.

Para su tratamiento, además de terapia y otras herramientas que se le brindan a la persona, eventualmente se requiere la prescripción de fármacos controlados debido a que una de las causas de la enfermedad tiene que ver con desajustes en los neurotransmisores del cerebro.

El uso de medicamentos también es motivo de estigmas y falsas creencias o descalificaciones como el decirle a la persona a quien se le prescribió que su consumo puede causarle una dependencia, lo cual hace aún más complicado su abordaje.

Dejemos de minimizar a las enfermedades mentales, informémonos y démosle la seriedad que requieren de parte de todos los sectores de la sociedad.

Pedir ayuda a tiempo puede salvarle la vida a una persona que padece depresión, en cualquiera de sus modalidades.

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.