Ahora que están de moda los “detox físicos” y se venden en el mercado cualquier cantidad de productos “milagro” que prometen desintoxicar el cuerpo, mejorar la salud y ayudarle a las personas a bajar de peso y a recuperar una figura de acuerdo a los estándares “convencionales”, he estado pensando seriamente que con esa misma intensidad y mercadotecnia deberíamos promover la sanidad mental y espiritual.
Me queda claro que “somos lo que comemos” pero esa frase va más allá de significar que se trata de lo que nos alimentamos por la boca y el sistema nutricional, sino que lo más importante es lo que “nos comemos” por el alma, la vista y por los oídos, que va directo a la mente y prácticamente a nivel consciente o inconsciente “determina” nuestra ser y nuestro estar.
Hace un par de semanas por ello escribíamos acerca de una “detox espiritual” que todos deberíamos practicar de forma cotidiana, a la vez de complementarlo con algunas fórmulas físicas como la “desintoxicación” de la manzana que llevé a cabo recientemente, con su debido acompañamiento terapéutico y que me dio excelentes resultados.
Como parte de un proceso y un trabajo de introspección y crecimiento personal que decidí hacer en la gratitud por un ciclo próximo a cumplirse de manera biológica, me di a la tarea de investigar e informarme y encontré una gran guía denominada “Plan de Ayuno de Pensamientos Erróneos” elaborado por Gregory Dickow Ministries y que puede encontrarse en la aplicación “Biblia App” que, más allá de religiones o credos, resulta muy asertiva en la fórmula de fondo que es cambiar nuestra manera de pensar para de esa manera cambiar nuestro mundo.
En nuestras redes sociales @laalegriadevivirenplenitud se pueden encontrar videos que hemos subido en las últimas semanas justo haciendo las reflexiones del pensamiento erróneo diario que nos indica la guía y que debe ser sustituido por uno positivo, esperanzador y lleno de fe.
Desde que cursé la especialidad en adicciones me interesó el “Modelo de Cambio de Prochaska y DiClemente”, así como la “entrevista motivacional” y la “terapia racional emotiva de Albert Ellis” para construir creencias racionales que hagan más funcional la vida de las personas.
Esto debido a que, nuestras ideas preconcebidas, nuestro sistema de creencias y valores, consciente o inconscientemente, influyen de manera directa en la forma cómo percibimos la vida y sus circunstancias, independientemente de la realidad o de lo que sucede en el exterior y que dos o más personas pueden interpretar de formas completamente diferentes dependiendo de su bagaje personal.
Más allá de lo estudiado en la especialidad y de las lecturas que me apasionan sobre el tema, una de las vivencias más prácticas que he tenido oportunidad de vivir fue el seminario “Despierta el poder qué hay en ti”, de Tony Robbins, que ofrece precisamente la posibilidad de una transformación profunda basada en una inmersión personal de un cambio de paradigmas y la superación de las ideas limitantes que todos tenemos.
En su libro “Poder Sin Límites”, Robbins dice lo siguiente al respecto: “Las creencias pueden ser la fuerza más poderosa para hacer el bien en la vida; por el contrario, las creencias que ponen límites a nuestras acciones y pensamientos pueden ser tan devastadoras como negativas”.
Esas ideas devastadoras y negativas, como las llama Robbins, son las que buscamos eliminar a través del “Plan de Ayuno de Pensamientos Erróneos” y que toma un pensamiento diario para ser modificado durante 40 días.
Ideas limitantes como el no ser suficiente, el no ser merecedor, el no poder cambiar, el fallar constantemente, el miedo a no tener lo necesario, la ansiedad de no controlar el futuro, el apego al pasado y muchas más, son abordadas en este plan al que le estamos dando seguimiento en nuestras redes sociales, a nuestra manera, aunque la idea original como ya comentamos, fue inspirada en el plan que lleva ese nombre.
Acompáñanos y súmate a la posibilidad de cambiar tu mente y cambiar tu vida.
Por Omar Cervantes Rodríguez