Política

Las inercias del SNTE frente al 69 Bis

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El proceso electoral de la dirigencia de la sección 30 del SNTE, iniciado de facto, será inédito. Por primera vez, esta elección sindical se desarrollará bajo la vigencia del 69 Bis, adicionado con la reforma de 2025 a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, impulsada por el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el Senador Alfonso Cepeda Salas.

Una disposición que busca garantizar la libertad, la imparcialidad y la equidad en las elecciones sindicales, a través de la prohibición del uso del poder público, de los recursos institucionales y de la autoridad jerárquica, factores que pueden influir en la voluntad de los trabajadores y sesgar la elección sindical.

El pasado mes de marzo, durante el evento magisterial al que asistió y el Gobernador y el líder de la Sección 30, Arnulfo Rodríguez, se repartieron cuadernillos titulados “Reforma Autonomía sindical”, prologado por quien, ese día, los dejó plantados: Cepeda Salas.

“Este Decreto rompe expresamente con el modelo de subordinación y devuelve al sindicalismo su función original: proteger a la clase trabajadora […] el Estado debe ser el principal garante de sus derechos, por lo que ninguna persona servidora pública puede ser su trasgresora”, señala el líder nacional en la página 5.

Entre las 19 fracciones del 69 Bis está el ejercer presión sobre subordinados para que expresen públicamente su apoyo o rechazo a determinada candidatura sindical; obligar asistir a actos mítines o reuniones sindicales con fines de proselitismo; intervenir indebidamente en la equidad del proceso electoral sindical alterando la neutralidad institucional; destinar fondos bienes servicios o personal institucional para favorecer o perjudicar alguna planilla; así como, permitir el uso de instalaciones, vehículos, redes o infraestructura pública para actos de campaña o propaganda sindical.

Sin duda, se trata de una reforma trascendental que, en los hechos, representa uno de los mayores desafíos para las inercias políticas que durante décadas han acompañado la vida sindical en México, incluyendo al SNTE.

En Tamaulipas, con la contienda en marcha, aun sin convocatoria, algunas maestras y maestros que han hecho pública su afinidad política se han quejado de presiones y amenazas constitutivos de injerencia sindical; sin embargo, no han denunciado. Son actos muy conocidos, inerciales, normalizados en el gremio magisterial que, como en muchos otros sindicatos, parecen ser el “costo” de ejercer la libertad sindical.

Sin embargo, los tiempos han cambiado y el sindicalismo magisterial no puede permanecer ajeno a esa transformación. Ahora, el compromiso es eliminar estas inercias que, históricamente, han minado la democracia del gremio magisterial.

Para que la autonomía sindical deje de ser una aspiración y se convierta en una realidad, se requiere voluntad política y congruencia de sus dirigentes; neutralidad de las autoridades.

No obstante, en última instancia, el verdadero factor de cambio será la determinación y valentía de las maestras y los maestros que impidan que esta reforma de avanzada quede atrapada en las inercias del pasado y que el 69 Bis termine reducido a un mero eslogan político.


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Nohemí Argüello Sosa
  • Nohemí Argüello Sosa
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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