Antes de la fundación oficial del Partido Acción Nacional (PAN), el panismo tamaulipeco ya había comenzado a organizarse. El 4 de julio de 1939 se instaló en Tampico el primer Comité Provisional Regional del PAN en Tamaulipas, encabezado por Samuel Melo y Ostos.
Sin embargo, durante casi nueve décadas, la puerta de la dirigencia estatal estuvo cerrada para las mujeres. Gracias a la reforma de “Paridad en Todo” de 2019, por fin, las bisagras azules tamaulipecas comenzaron a aceitarse, facilitando la entrada de la democracia paritaria al único partido cuya dirigencia nacional aún no ha sido ocupada por una mujer.
En este contexto, el pasado cinco de julio, la fórmula conformada por Gloria Elena Garza Jiménez y César Verástegui Ostos “El Truko” obtuvo una contundente victoria frente al binomio de Omeheira López y Francisco Garza de Coss. Con casi el 75 por ciento de la votación a su favor, fue electo el Comité Directivo Estatal con la primera dirigenta, dejando de ser como un club de Tobi: solo para hombres.
No obstante, este hecho histórico no puede entenderse sin el camino andado por otras mujeres, mucho antes de que la paridad de género fuera una obligación constitucional. Entre esas pioneras destacan panistas de abolengo y amplia trayectoria como Leonor Sarre Navarro y Lydia Madero García. Mujeres que trabajaron en tiempo difíciles, cuando el PAN era una fuerza de oposición con escasa estructura frente al predominio del Partido Revolucionario Institucional (PRI); ambas recorrieron municipios, organizaron comités y formaron importantes cuadros políticos que cimentaron el crecimiento del partido en la entidad.
Leonor Sarre Guerrero fue una de las principales constructoras del panismo y se desempeñó como diputada local y federal. A su vez, Lydia Madero García forjó una de las trayectorias más sólidas dentro del partido: presidió el Comité Directivo Municipal de Ciudad Victoria y ocupó cargos como la Secretaría General del PAN en Tamaulipas, la Secretaria de Salud, senadurías, diputaciones locales y federales, entre otros.
Otros liderazgos panistas que destacan son María del Carmen Bolado del Real, Teresa Aguilar Gutiérrez, Norma Leticia Salazar Vázquez y Maki Esther Ortiz Domínguez, quienes contribuyeron a que las mujeres pasaran de promotoras del voto a protagonistas de las decisiones políticas.
A este largo camino recorrido llega la primera dirigenta del PAN en Tamaulipas, Gloria Garza. Licenciada en Derecho y militante panista con más de dos décadas de trayectoria, ha desempeñado cargos como subsecretaria General de Gobierno y magistrada del Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Su perfil combina experiencia política, partidista, administrativa y jurisdiccional.
Así, la llegada de la primera presidenta estatal del PAN no es producto de una coyuntura aislada. Es el resultado de una larga lucha emprendida por muchas mujeres valientes, del impulso de las acciones afirmativas derivadas de la paridad de género y de una trayectoria política consolidada. La combinación de estos factores permitió romper, finalmente, el techo de cristal albiazul y escribir un nuevo capítulo en la historia del panismo tamaulipeco y del empoderamiento de las tamaulipecas.