¿Se puede hacer justa a la justicia? Evidentemente, desde una perspectiva filosófica la justicia es un valor y, como tal, absoluta. Pero, tratándose de su materialización en los procesos judiciales es un asunto completamente diferente. Aplicar la ley a secas muchas veces se presta a no hacer justicia. Porque más allá de los hechos, está el contexto en el que ocurren. Pero la capacidad de ver un contexto de violencia que ha sido normalizada a lo largo de siglos, por ejemplo, la discriminación y violencia hacia las mujeres disfrazada de tradición y de “orden natural de las cosas” es una tarea compleja. Por eso, una cadena de sucesos ocurridos en los últimos cuatro meses en Chiapas es digna de ser estudiada y copiada por otras entidades.
El 4 de abril, Petrona, una mujer indígena en Tenejapa, Chiapas, encinta de dos meses, atacó a su pareja, quien falleció a causa de la herida infringida con un cuchillo de cocina. El proceso que se le siguió dejó en evidencia que ella había actuado en legítima defensa y con una reacción proporcional a la violencia física y psicológica que el occiso les había infringido de forma sistemática a ella y a sus menores hijos.
Que se haya actuado así en este caso es digno de aplaudirse, pero el impulso de lo ocurrido tuvo otros impactos positivos. Con base en este ejemplo, el Congreso local aprobó una reforma a su código penal para que las autoridades judiciales deban necesariamente interpretar situaciones como ésta con perspectiva de género, dando al contexto el peso que tiene.
La aprobación de esta reforma llevó a que un grupo interdisciplinario de autoridades y especialistas analizaran en esa entidad 80 casos de mujeres que se encontraban privadas de su libertad por asesinato. En 17 de estos asuntos pudo acreditarse la legítima defensa y la proporcionalidad de la agresión una vez que se analizaron con perspectiva de género. En algunos de los casos, el proceso todavía se estaba desarrollando; en otros se les había ya dictado sentencia firme, pero esto no fue obstáculo para que, bajo el amparo de esta reforma, se les pudiera liberar.
Sí, se puede hacer más justa la justicia y Chiapas está poniendo el ejemplo.