M+.- La estudiante oaxaqueña Brisa Nisdany García Santiago está viviendo un suplicio: después de haber aprobado con calificación perfecta, con 120 aciertos, el primer examen de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en mayo, condenó que, ahora, la máxima casa de estudios pretende dejarla fuera, sin ninguna explicación, del examen de control, cuya aplicación comenzará este 12 de agosto y se extenderá en diversas sedes hasta el 19 de agosto.
Desde el viernes 7 de agosto, día en que la UNAM reportó públicamente la apertura de los registros para el nuevo examen, Brisa Nisdany, originaria de la comunidad zapoteca de San Baltazar Guelavila, ha intentado registrarse en la plataforma, pero la página le notifica que no participará en esa etapa del proceso, aunque tampoco le especifica si fue eliminada o aceptada en la Facultad de Medicina.
“Lo que estoy buscando es que por lo menos me digan cuál es el motivo, la exclusión o por qué no me deja hacer el examen, lo cual yo estaba dispuesta al 100 por ciento a hacer”, dice en entrevista con MILENIO.
Cuando ingresa a la página de la UNAM para completar su registro, en los dispositivos de la adolescente aparece la siguiente leyenda:
“Estimado(a) aspirante: De acuerdo con el procedimiento establecido para el Examen de Control Presencial, no participarás en esta etapa del proceso. Por lo tanto, el acceso a este sistema no se encuentra disponible”.
A pesar de que envió correos electrónicos a la Universidad y ha intentando contactarlos vía telefónica, acusó que nadie le ha contestado.
“Yo creo que todo este tema no es sólo injusticia, sino que la UNAM debió tomar muchas cosas en cuestión para realizar una decisión. Muchas personas ya tenían su cuarto donde quedarse”, agrega.
Brisa ya estaba lista para presentarse en la sede a la que fuera llamada: Oaxaca, Ciudad de México o alguna de las dos restantes (Guanajuato o Tijuana). Incluso, reconoce que su familia le había rentado un cuarto en la capital del país.
Ante ello, Brisa Nisdany exige transparencia a la UNAM y que le explique por qué fue excluida del examen, a pesar de haber sido ejemplo de civilidad al declarar que estaba dispuesta a repetir la prueba para demostrar que ella no hizo trampa, ante las irregularidades detectadas.
Sobre la aplicación del examen se control, lamenta que la Universidad siga cayendo en inconsistencias
“Se suponía que todas las personas que ya habíamos quedado, todos íbamos a realizar el examen sin excepción alguna… que era un proceso transparente; sin embargo, hasta el momento no lo ha sido para nada”, agrega.
Maestros la respaldan y defienden su desempeño académico
Su escuela de bachillerato, el Centro de Estudios Tecnológicos, Industrial y de Servicios (Cetis) número 124 de Tlacolula de Matamoros, de donde en junio se graduó con 9.6, como uno de los mejores promedios de su generación, la respalda y se ha solidarizado con ella.
“Tuvo un puntaje perfecto, 120 aciertos, y que el día de hoy no tengas certeza de qué está pasando con el ingreso a la Universidad... me parece totalmente una injusticia lo que le están haciendo a la señorita. Cortándole sus aspiraciones y sueños”, opina Salvador Jiménez, quien imparte la cátedra de Informática y fue maestro de Brisa durante dos años.
Salvador no duda de la capacidad cognitiva de Bris, como le llama, y hace votos porque todo se trate de una confusión, algún error del sistema y que, al final, la alumna pueda aplicar el examen.
“Espero que la Universidad retome este punto. Insisto, se le tiene que dar una explicación y sobre todo el ingreso a una Universidad a la que ella quería entrar, a la Facultad de Medicina.
“Se preparó durante un tiempo…una alumna trabajadora, responsable, honesta, y que hoy no sepa qué va a pasar con ella me parece una injusticia. Espero que se tomen cartas en el asunto”, reitera el educador.
Tanto Brisa como su padre, Pablo García, ahora exigen que la UNAM cumpla con su obligación de transparentar el porqué de su decisión, sobre todo porque Brisa, afirma el tutor, no es ninguna tramposa y la calificación que obtuvo fue producto de su esfuerzo y un año de preparación.
“(Queremos) una explicación de qué está pasando en el caso de mi hija Brisa. Una nota no es suficiente, no es suficientemente clara para entender qué es lo que está ocurriendo; si está cancelada, está vetada… exenta no creo porque tampoco lo dice”.
Padres de Brisa descartan proceso legal
La familia de Brisa descartó que vaya a recurrir a acciones legales en contra de la UNAM, pero condenó que la joven indígena de Oaxaca esté siendo víctima de discriminación y de una injusticia.
Consultado vía telefónica, el departamento de Comunicación Social de la UNAM sostuvo que solicitaría información sobre Brisa Nisdany para notificar qué es lo que ocurrió con su registro; sin embargo, hasta la tarde del martes 11 de agosto la respuesta no había llegado.
“Después de un tiempo de ser viral en las redes sociales por la calificación perfecta que no piensen que le tuvo miedo al examen, sino, todo lo contrario, le están quitando su derecho al examen de control. En este caso, (quiero) manifestarlo así de claro”, continúa Pablo García.
Al igual que Brisa, otras jóvenes han denunciado que, a pesar de haber obtenido altos puntajes aprobatorios, la UNAM no les ha permitido registrarse para realizar el examen de control y también piden explicaciones.
Comienza registro en la UAM; no quiere perder su licenciatura
Mientras la UNAM no da respuestas, la estudiante oaxaqueña comenzó el proceso de inscripción en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde también aprobó el examen de admisión; lo anterior, para no arriesgarse y quedarse sin estudiar ante las irregularidades en la UNAM, que es el sueño y la primera opción de Brisa.
MD
