En los últimos siete años, los mexicanos hemos sido testigos y protagonistas de la guerra de cifras en cuanto a la inseguridad, pues los gobernantes nos quieren convencer de que las cosas van mejorando, aunque en ese juego estadístico haya quienes hacen trajes a la medida.
Apenas este jueves en La Mañanera, se dijo que en Nuevo León se registró una reducción del 72 por ciento en los homicidios dolosos diarios al cierre del 2025, ya que en septiembre de 2024 tenía cinco homicidios diarios en promedio y en diciembre cerró el mes en 1.39.
Marcela Figueroa Franco, quien es titular de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dio a conocer ese reporte en la tradicional conferencia, que esta vez se realizó desde la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
En ese mismo evento, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo indicó que aunque es difícil establecer una meta de reducción de homicidios a nivel nacional, cada mes buscarán bajar la cifra y en ese sentido suena alentador.
Sin embargo, como periodistas debemos contrastar e investigar esas cantidades, porque cada mes, desde hace muchos años, el Inegi, que siempre ha sido una fuente confiable para todos porque recaba información de fuentes oficiales, nos reporta oootros datos.
Lo digo porque apenas en septiembre del 2025, en su última Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2025, dio a conocer números preocupantes en cuanto a la comisión de delitos en el territorio nacional.
Por ejemplo, ese muestreo reveló que se cometieron 33.5 millones de delitos, los cuales afectaron a 11.4 millones de hogares, y a 23.1 millones de víctimas, de las cuales el 52.7 por ciento eran mujeres, mientras que el 43.7 por ciento fueron hombres.
El diseño estadístico es amplio y ahí se van reflejando los principales crímenes cometidos hasta esa fecha, y se comparan contra el 2024, es decir, se puede consultar en internet a detalle, para quienes tengan alguna duda al respecto.
Es decir, el que hayan bajado en nuestra entidad los homicidios es buena señal, aunque por el tamaño de la muestra tampoco es muy representativa como para echar las campanas al vuelo, pues en la temporada decembrina casi siempre se registra esa tendencia.
Por alguna razón que desconozco, aunque lo intuyo, hasta los delincuentes se toman vacaciones y también los invade el espíritu navideño. En pocas palabras, no está mal, pero este año apenas va arrancando.