Sociedad

Qué Pachuca por Toluca

  • Columna de Marco Sifuentes
  • Qué Pachuca por Toluca
  • Marco Sifuentes

El famoso dicho chilango “Qué Pachuca por Toluca”, cuyo significado sería algo así como “¿Qué pasó?” o “¿Cómo estás?” no es nada nuevo y hace evocar, más por su fonética que por su semiótica, la alianza de dos ex gobernadores y sus respectivos grupos políticos, uno del Estado de México y el otro del estado de Hidalgo, para ganar la presidencia de la República, me refiero por supuesto a Enrique Peña Nieto y a Miguel Ángel Osorio Chong, la cual resultó muy exitosa, sentando al primero en la máxima silla y al segundo como secretario del despacho más importante, que no es lo mismo que el más importante secretario, pues todos sabemos que el consentido del copetudo siempre fue el que se hacía nombrar como doctor, Luis Videgaray, primero, secretario de Hacienda y, posteriormente, de Exteriores, con una muy breve estancia en la banca por andar placeando a Trump en México cuando apenas era candidato, lo que a la postre le ganó el agradecimiento de éste y su familia, a tal grado que cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio entre ambos países, el propio presidente estadounidense le agradeció y lo mencionó por su nombre como uno de los principales artífices de este instrumento internacional tan importante para el comercio y la vida de la región, integrada también por Canadá.

¿Y eso qué tiene qué ver con Hidalgo? Pues nada, que ahí se llevarán a cabo elecciones en tres meses para alcaldes y diputados locales.

Ahí en la tierra de Osorio El Chino Chong, el amigo de Peña, uno de los secretarios de Gobernación que más ha durado en el cargo en los últimos años y que, si renunció al final del sexenio peñista fue para ser incluido en la lista al Senado por su partido, el PRI, escaño que actualmente ocupa, más que desempeñar, pues resulta más que evidente que la bancada tricolor, calladita se ve más bonita.

Osorio Chong, aquél que nunca fue bueno para la escuela y cuya carrera profesional siempre ha estado en duda, pues dicen que su título tiene de auténtico lo que su ex jefe de letrado.

Osorio Chong, responsable de la política interior de un país donde la corrupción, la violencia y el crimen organizado se dispararon como cuernos de chivo durante su gestión.

Un secretario de Gobernación, a quien sin embargo, no se le conoció ni la mano dura ni el atropello que distinguió a sus viejos predecesores priistas, aunque hay quienes aseguran que “ya en corto, era cabrón”, pregúntele a su antigua amiga y protectora, la maestra Elba Esther, a quien no hizo por rescatar de la venganza de sus malquerientes Peña y Videgaray y que estuvo en calidad de presa política durante prácticamente todo el sexenio pasado.

Otros, por su parte, le atribuyen a Osorio haberse aliado a Morena y formar parte activa en el famoso “pacto de impunidad” que Anaya tanto recitaba.

Ahí, en ese estado que lleva el nombre del Padre de la Independencia, paradójicamente, hasta hoy no se han podido independizar de la hegemonía priista, por lo tanto no conocen la alternancia, aunque dentro de 13 semanas se las van a presentar y, aunque de piel Morena, presiento que en la sangre seguirá llevando el mismo ADN priista tan arraigado por aquel rumbo. 


ceo@mkf.mx

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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