No se necesita mucha ciencia para decidir por quién votar ni en Jalisco, ni en México, ni en cualquier parte del mundo. Basta con responder dos simples preguntas, y listo. La primera es: ¿Estoy contento con mi gobernante? (federal, estatal o municipal); y dos: ¿Confío en el candidato que aspira a sucederlo?
Ya. Eso es todo. Yo estoy convencido de que las campañas sirven para que los ciudadanos conozcan, o en su caso reconozcan, a los candidatos, pero no más. Difícilmente alguien cambiará su intención de voto por un lema, un anuncio de radio o televisión, o una barda pintada. Cada quién sabe, en el fondo de sí mismo, por dónde late su corazoncito, y por quién está dispuesto a ejercer su voto.
Claro que existen las epifanías. Esos momentos donde un candidato te mueve una fibra especial, pero esos son contados. La mayoría votamos por quienes reconocemos como nuestros gracias a la influencia del hogar, o de nuestro círculo cercano. Por eso las dos preguntas.
¿Estoy contento con mi gobernante? Para saberlo basta con ver cómo están nuestras calles, nuestras colonias. Si hay alumbrado público; si se recoge la basura bien, y a tiempo; si los parques que frecuento están bien cuidados; si en mi negocios hay buena relación con los gobernantes; y así un largo etcétera. Si hay mas respuestas afirmativas que negativas, ya se tiene resuelta la mitad del cuestionamiento.
¿Confío en el candidato que aspira a sucederlo? Esa pregunta es porque, en la mayoría de los casos, quien va como candidato a un cargo municipal suele ser alguien cercano a quien dejará el puesto. Difícilmente habrá un candidato de un partido que sea rival de su compañero de partido. Normalmente el que se va presiona para dejar a alguien cercano. En caso de reelección, basta con preguntarse si confío en el que busca permanecer en el cargo.
No hay mucha ciencia, insisto. Votemos por quienes conocemos, o creemos conocer. Y votamos en contra cuando ya no les tenemos confianza. El próximo 6 de junio votaremos por 125 presidentes municipales en Jalisco. La mayoría de quienes leen este texto votaran en una de esas demarcaciones. Así que es hora de hacerse las dos preguntas: ¿Estoy contento con mi gobernante? ¿Confío en quien aspira a sucederlo?
Manuel Baeza
twitter: @baezamanuel