Este año es especial para muchos coahuilenses, ya que habrán de celebrarse los sufragios para elegir a los diputados locales que conformarán el próximo Congreso del Estado, mismo que entrará en funciones el primero de enero de 2027.
En estos momentos los diferentes partidos políticos han empezado a llevar agua a sus molinos, poco o nada les interesa que las autoridades electorales se den cuenta que se están adelantando a los tiempos para hacer campañas.
Muchos de quienes van a contender no han perdido el tiempo y se han dedicado a visitar colonias para llevarles artículos de los que se venden en los mercaditos, dando precios bajos para “ayudar” a la economía de los hogares de los coahuilenses.
Pero ya vienen los que reparten desde despensas hasta algo ma$, mismos que ya son esperados, primeramente por los líderes y las lideresas de los organismos políticos, ya que es la hora de repartir y ahí entra el refrán que dice que el parte y comparte, le toca la mejor parte.
Claro que también están aquellos que dicen que no pertenecen a ningún partido, que no son ni priístas, ni morenistas, como tampoco udecistas, de Movimiento Ciudadano o del Verde Ecologista, que ellos se mantienen al margen de la política, ya que cuidan mucho su imagen y no les gusta aparecer ante sus amigos, compadres, vecinos y mismos familiares como alguien que por fuera tiene un color, pero por dentro su corazón late por cualquiera de los organismos políticos que participan en la contienda, por lo que están agazapados a la espera de que empiecen a llegar las dádivas buenas, los regalos que les habrán de entregar a cambio de sus votos o por comprometer sus credenciales de elector.
Lo malo de las elecciones son las campañas, ya que los candidatos empezarán con las mismas promesas que sus antecesores, habrán de decirle a los coahuilenses que ellos si habrán de velar por sus intereses, que se preocuparán porque lleguen todos los servicios y habrán de hablar de bajarles el sol, la luna y las estrellas.
Son las famosas peroratas de siempre, pero eso que importa, ya que aguantar los discursos de siempre es algo que poco importa, ya que lo que viene detrás de los mismos es lo que cuenta.
Lo preocupante es que muchos que se dicen que apoyan a determinado partido, resulta que también se encuentran en las listas de otro, ya que con el colmillo largo y retorcido que tienen, ya se las saben y para ellos lo importante es ganar.
Los líderes y lideresas ya se frotan las manos, también se lamen los bigotes y es que es cuando aprovechan para hacerle mejores a sus viviendas y hasta comprar algún carrito de reciente modelo.
Walter.juarez@milenio.com