Ciencia y Salud

¿Certezas?

  • Para Reflexionar
  • ¿Certezas?
  • Luis Rey Delgado García

El término certeza procede del latín, del adjetivo “certus”, que se traduce como “preciso o seguro”. La certeza es el conocimiento claro y seguro de algo. 


Quien tiene una certeza está convencido de que sabe algo sin posibilidad de equivocarse. Pero la certeza no implica veracidad o exactitud. Esto quiere decir que una persona puede afirmar que tiene una certeza y, sin embargo, la información que maneja es falsa o errónea. La certeza, pues, es la posesión de una verdad que se corresponde con el conocimiento. La conciencia de una certeza permite afirmar este conocimiento sin temor de duda y con confianza plena en la validez de la información. 


El concepto contrario a la certeza es la ignorancia: si se desconoce algo, no se puede tener ninguna certeza y el grado medio entre la certeza y la ignorancia es la duda que tiene lugar cuando existe una insuficiencia de conocimiento. Al parecer preferimos tener certezas a conocimiento. 


Nuestra religión, la religión que profesemos, nos da certezas que resuelven nuestras inquietudes existenciales que son compartidas. Y para profundizar nuestras certezas de fe buscamos conocer más, que nuestras certezas sean informadas. 


Por otro lado, las ideologías son un conjunto de cerezas que se refieren a la sociedad, la política y la economía. Son fuente de certeza, pero difíciles para afrontar cuestiones prácticas asociadas con el poder de decisión. A veces las ideologías proporcionan tanta certeza como las religiones, aunque dan pie a disputas sobre la ortodoxia, o la pulcritud de conceptos. Una de las formas más habituales de obtener falsas certezas y evitar el trabajoso esfuerzo de lograr conocimiento o validar información, consiste en el juicio de intenciones. Intenciones que, por definición, no podemos conocer, pero que dan sentido a lo poco que conocemos y, por tanto, nos llevan a “certezas” falsas. 

 
Curiosamente, las falsas certezas aparecen con especial virulencia rellenando espacios inciertos. A veces tomamos lo dicho en cuarenta caracteres como cierto, lo vemos a propósito de textos que llegan como alud sobre el nuevo presidente electo. Nadie puede conocer las intenciones de nadie, ni siquiera las expuestas en su momento. Sin embargo, esas intenciones son cruciales para entender qué está pretendiendo el presidente electo, así que se hacen cábalas a partir de su pasado o de sus «rupturas» recientes o sus declaraciones, que en campaña fueron con cierto tono y precisión y ahora son en otro tono y orientación. 


Según qué elementos se elijan, se obtienen unas certezas u otras. Así que si se eligen las más convenientes, se instala uno en la certeza de que “por fin” el cambio o si elegimos otras asumimos la certeza de que “más de lo mismo, pero con otro envoltorio”.

Preferimos tener certezas a conocimiento y eso puede ser muy peligroso, especialmente en tiempos de transición, de cambio o de crisis.



luisrey1@prodigy.net.mx

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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