Lo que se avecina para el Santos deberá ser su ratificación como firme candidato al título.
Cabe destacar que al pasado torneo fue, para algunos, una tremenda decepción al no obtener el campeonato que (para muchos) se veía ya reflejado en ese flamante liderato general obtenido por todas las de la ley.
Nadie le podrá quitar al Santos su extraordinario torneo que engalanó a todo el país porque en muchos de sus partidos le hizo un homenaje al futbol.
Pero eso ya es pasado, un pasado glorioso opacado por la crueldad de la liguilla que no respeta etiquetas ni jerarquías. Mucho se ha hablado, sobre todo a nivel local, de lo que se ganó futbolisticamente hablando. Un equipo conjuntado que sobre la marcha fue adquiriendo más y mejores argumentos.
Pero cada torneo es una nueva aventura que tiene escrito un inicio claro, el que todos veremos mañana viernes en Tijuana.
Pero el desenlace nadie lo conoce hasta que sucede. Viendo a mis colegas de Futbol al Día Laguna, pude apreciar y valorar estadísticas que presentaron sobre lo que le sucedía al líder general en su siguiente torneo.
Por supuesto mis compañeros de medio periodístico exprimieron bastante esa información, pero sí me percaté de algo que termina siendo un dato cruel: nadie, después de haber sido líder general, ha sido campeón al siguiente torneo.
Lapidario dato para el Santos que a pesar de esa crueldad no deberá ver mermado en lo más mínimo su ilusión por el campeonato que se le cebó de fea manera.
Pero el Santos no perdió tiempo y arrancó pronto su pretemporada que incluyó sesiones (como hacía tiempo no se veían) tremendas de preparación física.
Se puede interpretar como esa espina que todos traen clavada tras la eliminación en la pasada liguilla. Sí, porque todos la quieren: jugadores, cuerpo técnico, directivos y, por supuesto, aficionados.
Mañana ante Tijuana es una extraordinaria oportunidad para demostrar que el embalaje del que fuera el magistral líder general sigue intacto.
Mañana en Tijuana el Santos deberá hacer lo que bien supo cristalizar: su sistema de juego propositivo que siempre buscó la victoria en todos los campos donde se presentó.
Quiero pensar que los jugadores insignia del equipo mantienen intacto su compromiso por seguir haciendo historia en el club y que están dispuestos a lograr ese ansiado título, a pesar de que no hace mucho fueron campeones. Mañana es un buen día para demostrarlo.