En la jornada 1, Monterrey jugó mejor que el Santos. Sí, se ganó 4 a 3, pero hay que aprender a separar marcador y funcionamiento.
Cuando los Rayados se pusieron 2 a 0, habían llevado el partido hasta donde ellos querían.
La clave fue la trastada de Vucetich que optó por, ya con el 3 - 2 a su favor, echarse para atrás y entregarle la pelota al Santos.
Solo bajo esa circunstancia el Santos mejoró y logró una remontada de garra y no a través de buen futbol.
Fue un partido de graves errores defensivos de ambos.
Luego vino la cátedra de orden y control total del medio campo que Puebla les dio, ganándoles solamente 1 a 0 y si no es por Acevedo habrían sido 3.
Ese día el Santos estaba colapsado. Sí, el día que Brian Lozano se bajó del barco.
Apenas era la jornada 2 y ya había alarmas encendidas: la afición entendía el colapso como una extensión del pasado torneo, donde su equipo nunca terminó de carburar.
La derrota ante Puebla evidenció un montón de fisuras a la hora de intentar desarrollar su juego y su sistema: pésima defensa, con graves errores de Félix y Dória.
Los laterales son cosa seria (para mal):
Orrantia ni defiende ni ataca y Campos no mejora defensivamente; Solamente se atrevió a incursionar hasta el área en una sola ocasión.
Con Gorriarán y Ronaldo la contención ni contiene ni produce.
Y los volantes, quienes jueguen, no son capaces de enviar un buen centro.
Adelante queda un Harold Preciado que tiene calidad pero él solo no puede contra 4 o 5 defensores.
Lo de Chivas es preocupante porque de nueva cuenta el visitante se vio mejor en su segmento de dominio:
Chivas circuló mejor la pelota, se nota la conexión entre líneas (sobre todo de medio campo hacia adelante) y cuando se pusieron serios le dieron al Santos un ejemplo de cómo se presiona en campo rival; eso que el Santos antes hacía muy bien y ya casi no lo hace.
Fue increíble ver cómo el Santos se quedó sin ideas y acudió a la triste alternativa de mandar pelotazos al horizonte, como esperanzados en que algún iluminado pudiese cazar una de esas pelotas sin sentido.
Ya no hubo buen toque y menos circulación de pelota porque no lograban ligar ni 5 pases consecutivos.
Excelente gol de Aguirre, de crak. Se saca mucha presión y su anotación evitó una tragedia. De los refuerzos… poco que decir: ni se notan.
En una semana convulsa se debe mejorar en casi todo, y el sábado hay que visitar a un Toluca bien reforzado y herido porque perdió ante América. Saldrán con todo en su casa ante Santos.