Una cosa debe quedar clara para todos: vivimos en un mundo amante de las teorías de la conspiración. De todo se sospecha.
Parece que todo lo que ha sucedido y existido está rodeado de un aura de falsedad.
Resulta, según teorías, que las Torres gemelas en el 2001 no fueron víctima de un atentado terrorista perpetrado por los enemigos de Cristo.
Resulta que la realidad “real” fue que el gobierno de EUA las mandó tirar porque tenía unos intereses gubernamentales perfectamente calculados y estructurados…
Y eso que Osama Bin Laden anunció en video la autoría del atentado por parte de AlQaeda, diciendo que el atentado tenía como objetivo lograr el mayor número de víctimas posibles.
Sinceramente dudo que un terrorista con unas convicciones religiosas tan firmes y fanáticas tuviera la intención de prestarse al juego con el gobierno de Bush en aquel entonces, de prestarse al circo de los americanos para que todo pareciera un atentado generado por su grupo terrorista.
Sí, recibió ayudas financiera de EUA en décadas anteriores a la del 2000, pero todo orquestado por él mismo para financiar sus maléficas intenciones. Al final sucedió lo que ya todos conocemos: América no vivirá nunca más en paz.
Pero amamos la posibilidad de conspiraciones.
Otra: Hitler no se suicidó… escapó en un submarino, guiado por una guardia Nazi selecta que lo trasladó hasta Argentina donde vivió muchos años y ahí murió… No me quiero contradecir, pero estoy convencido de que no siempre debemos considerar verdaderas todas las versiones oficiales, sea cual sea su índole o contexto.
Sí es cierto que se ocultan y se tapan muchas cosas, pero a veces abusamos al pensar que todo es un engaño que pretende desviar nuestra capacidad de raciocinio por otra vereda.
Como ya lo sabemos quedó confirmado en voz de Enrique Bonilla que no habrá ascenso ni descenso en el futbol mexicano por los próximos cinco años mientras que el Clausura 2020 de la división de plata queda cancelado y sin campeón.
Además del tema del Ascenso, se dialogó sobre otros temas como la reanudación del torneo, si se juega lo que falta del campeonato regular, así como el buscar la manera de que exista un tope salarial.
Ustedes juzguen; ¿nos quedamos con una teoría de la conspiración o entendemos las cosas como el negocio que son?