Los agentes cierran la puerta. La luz se apaga: desde 12 bocinas suena la canción “Maduro desde mi Corazón” interpretada por la Ola Bolivariana.
Nicolás lagrimea. Los recuerdos se agolpan en su estrecha mente y retumban en su reducido corazón.
El nivel de los decibeles es 180: 60 por encima del nivel aceptable para cualquier ser humano.
De repente, empiezan a proyectarse estas láminas frente a él: “Observa pana estos hechos de tu gestión presidencial 2013-2025: 7.9 millones de venezolanos exiliados.
Miles de detenciones de adversarios políticos y de ejecuciones extrajudiciales: hay patrones comprobados de ejecuciones arbitrarias, tortura y desapariciones vinculadas a fuerzas estatales y grupos afines. Más de 400 medios de comunicación cerrados:
Hay un patrón sostenido de bloqueos y hostigamiento en la última década. Dirigiste un gobierno corrupto que utilizó instituciones estatales para facilitar el tráfico de toneladas de cocaína de Venezuela a EU.
“Más de 70% de hogares de venezolanos vive en pobreza multidimensional.
El salario promedio mensual está entre 20 y 30 dólares. El PIB nacional se redujo de 2013 a 2025 en un 75%; y la producción petrolera en un 60%.”
Nicolás, con sus tímpanos sangrando, no imagina que sus compañeros de prisión le organizan una fiesta de bienvenida: Anderson Zambrano-Pacheco, miembro de la banda venezolana Tren de Aragua, distribuye las invitaciones -personalizadas- a José Adolfo Macías, alias Fito, cabecilla de sanguinaria banda ecuatoriana “Los Choneros”; a Hugo Carvajal, el exjefe de espionaje venezolano que rompió filas con Maduro en 2019; al rapero Sean “Diddy” Combs encarcelado por transporte para ejercer la prostitución; a Ghislaine Maxwell, asistente de Jeffrey Epstein y a los compadres Chapo Guzmán y Mayo Zambada.
La sorpresa estará arrecha: Habrá comida típica venezolana (arepas, pabellón criollo, tequeños y sancocho); música popular (joropos en su variante llanera, central y oriental; merengue y calypso guayanés) y una canción interpretada por varios de estos distinguidos reos y titulada “Este Pajarito nunca Maduró”: la primera estrofa dice así; “el pajarito me vió raro/ estuvo un ratico/ me di una vuelta y se fue/ pero yo sentí el espíritu del comandante Chávez/ cómo dándonos una bendición.
Este Pajarito yes, yes yes, no, no, no, nunca Maduró.”
canekvin@prodigy.net.mx