Mario Delgado, al ver parapetado a Arriaga en sus oficinas pensó, imaginando ser “el Indio Fernández” en la película “Maclovia” con María Félix: “qué delicadito me salió este muchachito Marx.
Lo único que solicitamos a su oficina, por instrucción de la presidenta, fue “incorporar más contenidos en lenguas indígenas o formatos accesibles, como macrotipo y Braille, así como asegurar una mayor presencia de mujeres en los libros de historia y ampliar el reconocimiento a los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes”.
Sin, “alterar la esencia de la NEM”.
Pero, continua Delgado: “nuestro Marxito Onapafo, se negó a realizar cambios en los libros de texto, asegurando que ´cualquier modificación era atentar contra el legado de Andrés Manuel López Obrador.´”
Lo que es peor, “también rechazó imprimir los cuadernillos para docentes, editados en 2023”.
“¡Qué poder tan extraordinario tiene Beacha -por Beatriz- sobre los seres acomplejados como Arriaga!
Por eso, mi prócer se cuece aparte. Ojalá Marxito acepte la oferta de una embajada para ´despresurizar´ la situación”.
Gerardo Fernández Noroña escuchó la palabra “acomplejado” y se apuntó: “la derecha no se conforma con la salida de Marx, quiere más. Quiere ver sangre…”
Sin embargo, más allá de la pequeñez ideológica de Arriaga y de su propósito doctrinario o los exabruptos de Noroña; más de 24 millones de niños y adolescentes inscritos en educación básica -preescolar, primaria, secundaria y secundaria teledirigida- aspiran a que la NEM y sus textos obligatorios los preparen en matemáticas y ciencias no, en un sentido ideológico de raíces marxistas desfasadas, sino para sobrevivir en un mundo feroz y agresivo de cepa jodida pero neoliberal.
¿De qué les servirá a nuestros niños y adolescentes educarse a través de los principios de la pedagogía de la liberación de Pablo Freire, cuando los retos tecnológicos y científicos del siglo XXI transitan por una ruta distinta.
¿Acaso olvidamos que México es un país maquilador? ¿O qué somos integrantes de un bloque de dominación hemisférico de corte estadounidense que extirpará -poco a poco- cada régimen populista autoritario con fachada cubana, nicaragüense, colombiana o mexicana?
Marxito y Beacha abrazados a AMLO, nunca entendieron ese diálogo con la historia y las consecuencias que su incomprensión traería para generaciones de niños y adolescentes mexicanos y al país.
Su estatus de ideológicamente iluminados y valemadristas se los impidió, sin importar que a México se lo llevará el carajo esquina con la chingada; la finca de Andrés Manuel.
canekvin@prodigy.net.mx