Política

Las universidades del bienestar

La universidad es cosa seria.

Me estoy encontrando con quejas de los alumnos de las Universidades del Bienestar, que serían una idea maravillosa, porque ser universitario implica una serie de formaciones muy complejas y no es fácil inventarlas de la noche a la mañana y describir que ya se tienen, a pesar de las protestas de los mismos alumnos, que no saben a dónde van ni de dónde vienen.

Hay unas universidades que yo autoricé, en mi época de subsecretario en Oaxaca, y las maneja un genio, Modesto Seara, rector del Sistema de Universidades Estatales de Oaxaca, que ha demostrado que se puede infiltrar el sistema universitario, aun en lugares indígenas. Esto es un triunfo, porque estas instituciones tienen muchos años de existencia no virtual, real, buenos maestros y en efecto crean un sentido nacionalista y atienden a las poblaciones indígenas, por lo que no podemos compararlas con las Universidades del Bienestar.

La universidad pública es importantísima para el desarrollo del país y existen en cada estado de la República otras universidades privadas buenas, y cada una de ellas tiene un programa serio y no son hechas a la ocurrencia, como sucedió con las llamadas Universidades del Bienestar.

De ahí que no entiendo cómo pueden producir profesionistas con profesores que imparten varias materias y que todo esté aislado de la ciencia y la tecnología actual, y de la cultura, así como del desarrollo social y la permeabilidad social, más toda la investigación científica que se requiere para realmente tener el término “universidad”, formando profesionistas con proyección social, para generar ciencia, investigación y desarrollo social.

Estas instituciones me dan pena, porque sé a dónde conducen a los muchachos: al ostracismo productivo y a la falta de trabajo, pues las universidades deben tener una planeación adecuada, con buenos profesores en cada una de las materias y con programas de investigación y con extensión cultural, que son los objetivos de la universidad pública. Qué vergüenza que hagamos todo al trancazo.

Descartes: Pienso, luego existo… Las universidades no pueden ser producto de una ocurrencia. Requieren planeación y programación adecuada. Eso lo saben los alumnos y por eso están protestando.

Luis Eugenio Todd

luisetodd@yahoo.com

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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