• Regístrate
Estás leyendo: No, por favor, ¡sin popote!
Comparte esta noticia
Sábado , 20.04.2019 / 15:50 Hoy

Columna de Laura Ibarra

No, por favor, ¡sin popote!

Laura Ibarra

Publicidad
Publicidad

El martes pasado, una imagen bastante triste acompañó una lamentable noticia: en la costa de Italia fue encontrada una ballena cachalote de ocho metros de largo con 22 kilogramos de plástico en su barriga. El animal tenía un tubo corrugado para trabajo eléctrico, platos de plástico, bolsas de supermercado, redes de pesca enredadas y un paquete de detergente para ropa con la marca y código de barra todavía legible.

Escenas similares ocurren cada semana en algún lugar del mundo. En el canal entre Tailandia y Malasia hace unas semanas apareció un delfín medio muerto, escupió cinco bolsas de plástico y luego murió. El 90 por ciento de la basura en el mar es material plástico como bolsas de plástico, popotes, botellas de refresco y de agua, tapas y unicel. En la última década se produjo más plástico que en todo el siglo pasado. Mire estos datos y vea por qué debemos empezar a cambiar.

De todo el material plástico que se produce solo 9 por ciento es reciclado, pues se trata de un proceso complicado y caro. El resto terminará en los depósitos, en el campo y en el mar. Anualmente ocho millones de toneladas de plástico terminan en mares y océanos, ¡más de 200 kilos de basura cada segundo!

El Foro Económico Mundial advirtió que de continuar con el uso de popotes y otros materiales de plástico en 2050 habrá más plástico que peces en el mar y aproximadamente 99 por ciento de las aves marinas habrán ingerido plástico. ¡Uf! México es considerado uno de los países responsables de esta contaminación, pues ocupamos el lugar número 12 en el consumo de plásticos. Medio millón de toneladas de residuos plásticos nuestros terminan en los mares.

Cada mexicano consume en promedio 48 kilos de plásticos al año. México es el segundo consumidor de refrescos embotellados en este material y el primero de agua, 90 millones de envases terminan en la calle o en el mar.

Mientras nosotros debatimos si España debe pedir perdón a México por delitos cometidos hace 500 años, otros países se enfrentan a los retos de un presente y un futuro muy preocupante.

Según, datos de la ONG Internacional El Plástico Mata, este material aniquila desde el plancton microscópico hasta los cóndores y las ballenas, incluso peces en la base de la cadena alimentaria de la que dependemos. Según científicos del Instituto de Ciencias del Mar de la UNAM, algunos plásticos tardan 500 años en degradarse y contienen sustancias tóxicas como el Bisfenol A.

Muchos países ya han empezado a introducir políticas al respecto. El gobierno japonés prohibió el uso de popotes y cubiertos de plástico en sus cafeterías. Japón ha sido hasta ahora el más grande productor de basura plástica en el mundo seguido de China. La Unión Europea también decidió sacar del mercado ciertos productos desechables de forma definitiva a partir de la primavera de 2021. Los popotes, los cubiertos, los palillos de algodón de plástico, así como los vasos y los contenderos de comida hechos de corcho blanco serán retirados completamente del mercado.

La preocupación mundial por los desechos del mundo se acentuó desde hace un año, cuando China anunció que ya no quería ser el tiradero de basura del planeta. Pues varios países como Inglaterra, Canadá, Irlanda o Alemania enviaban toneladas de basura para su depósito o reciclaje a ese país. La nueva ley prohíbe la entrada de 24 tipos de residuos, entre ellos los principales son: plásticos, papel sin clasificar, la escoria de algunos minerales y desechos textiles.

Según un reporte de Grennpeace las compañías Coca Cola, PepsiCo y Nestlé son los mayores productores de basura plástica.

Las tres compañías han realizado promesas sobre sus embalajes para 2025. Coca-Cola asegura que todos sus envoltorios serán reciclables, Nestlé prometió que serán reciclables o reutilizables, mientras que PepsiCo indicó que serán reciclables, compostables o biodegradables. ¡Ya veremos!

Hay cifras que a mí personalmente me hicieron cambiar algunos de mis hábitos. El popote, por ejemplo, tiene un uso de 15 minutos a dos horas promedio, según la bebida que se consuma, y tarda en degradarse más de cien años. Y las bolsas de plástico tienen un promedio de uso de 20 minutos y algunas tardarán cientos de años en degradarse.

Si no queremos contribuir a este desastre, empecemos a pensar qué hacer.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.