Negocios

¿Realmente van “muy bien” las obras de AMLO?

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Hace unos días en la mañanera, la Presidenta volvió a ofrecer su perspectiva acerca de las obras emblemáticas de López Obrador. Su veredicto ha sido siempre el mismo: todas van muy bien. Tengo otros datos.

Entiendo que le cuesta trabajo reconocer los errores de su mentor, sobre todo en público. Nadie espera que en las mañaneras acepte que los proyectos insignia de quien la impulsó políticamente fueron un fracaso. 

Pero cada vez es más difícil defenderlos. La cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México fue el pecado original. Contra de toda lógica económica y estratégica, el expresidente decidió cancelar una obra con una tercera parte terminada y que resolvía durante décadas los problemas de capacidad aérea del Valle de México. En su lugar construyó el AIFA, un aeropuerto subóptimo, lejos del epicentro de la demanda que no resuelve el problema de fondo. Más temprano que tarde, el gobierno tendrá que revisitar la situación para aumentar la oferta aeroportuaria. 

Lo que más me llamó la atención fue su defensa de Mexicana de Aviación. No entiendo cómo puede decir que va bien. El año pasado la aerolínea estatal perdió casi mil millones de pesos y sus costos operativos fueron cerca de tres veces sus ingresos. A casi tres años de arrancar, su participación en el mercado nacional sigue por debajo de 1 por ciento. Por un momento, cuando Sheinbaum aceptó el año pasado reducir algunas rutas, pensé que estaba tomando la sensata decisión de iniciar una retirada gradual. Creo que me equivoqué. Ahora parece ver con buenos ojos aumentar la flota.

Después están las demás obras emblemáticas. El Tren Maya acabó costando más de tres veces lo que se presupuestó, estuvo mal diseñado y la demanda de pasajeros ha estado muy por debajo de lo anticipado. En 2025 tuvo 10 pesos de gastos por cada peso de ingresos. Está también el Corredor Interoceánico que, pese a tener sentido estratégico (conectar mediante una plataforma logística el Atlántico y el Pacífico), está plagado de sobrecostos, retrasos y problemas de infraestructura. En diciembre, un accidente dejó varios muertos y heridos. Y luego está Dos Bocas, que fue presupuestada en 8 mil millones de dólares y terminó en más de 20 mil. Aun así, está lejos de operar a plena capacidad y todo indica que pierde dinero. 

La factura es gigante. Sumando el AIFA (incluida la cancelación del NAIM), el Tren Maya y Dos Bocas, hablamos de más de un billón de pesos (16 años de presupuesto de la UNAM). Y esto sin considerar el Interoceánico ni Mexicana, ni los subsidios y recursos adicionales que varios de estos proyectos siguen requiriendo. 

En un país con enormes carencias económicas y necesidades de inversión, el despilfarro del gobierno anterior me parece gravísimo. Decir que los proyectos van “muy bien” no sólo evita hacer una evaluación objetiva, también impide rectificar el rumbo y aprender de los errores.


Google news logo
Síguenos en
Julio Serrano Espinosa
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.