Cultura

Poemas para leer antes que fenezca la primavera

La impaciencia de algunos, sobre todo la de los jóvenes, siempre llega a su tope en la primavera. De allí que recuerde, por aquello de la Revolución cantada, el coro de La grata primavera («Ver gratum») de Carl Orff en su poema sinfónico-coral Cárminaburana.

Los primeros versos son de impacto:

Ved que, grata y esperada,
Primavera al fin llegó.
Purpurado luce el prado
y el sol todo serenó.

Lo mismo sucede con aquellos versos de El canto del Usumacinta de Carlos Pellicer que merecen la pena traer de nuevo:

Ésta es la parte del mundo
En que el piso se sigue construyendo.
Los que allí nacimos tenemos una idea propia
de lo que es el alma y de lo que es el cuerpo.

De manera precisa, creo, se busca “el premio del niño Amor”. Y de esto se trata la estancia, nuestra permanencia, terrenal.

Pero aquí es donde encaja el movimiento del cambio climático y los chalecos amarillos que mostraron su hartazgo por la simpleza con que los gobiernos en turno atienden las problemáticas del diario y algunos medios de comunicación, sobre todo los electrónicos, manejan la información de la fuente política según les convenga.

Dichos medios –como la cadena Fox– nos tratan como simple aldea. Por eso señalo, y aludo a José Martí (apud. Ofelia Shutte), que si nuestro conocimiento –esto es, el conocimiento derivado de nuestras diferencias culturales específicas– no cuenta, nosotros no contamos en el paradigma del conocimiento universal de Occidente. Y si nuestro conocimiento no cuenta, entonces estamos listos para la imposición de las leyes del conocimiento e, incluso, de la religión de algún otro.

Por cierto, Martí fue claro al puntualizar “que ser un tirano es actuar contra la inteligencia natural y el bienestar de la humanidad”.

La clase política, una buena parte, corresponde en la República mexicana muy bien al postulado anterior. Y aún más, no a la búsqueda de la libertad sino al despotismo. De allí que encaje la pregunta-poema ¿Qué les queda a los jóvenes? de Mario Benedetti.

El poeta responde con orden y sabiduría ante “este mundo de rutina y ruina” con los versos que a continuación traslado a pie de calle. Veamos:

¿Qué les queda a los jóvenes? 1

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo, les queda hacer futuro
a pesar de los ruines del pasado
y los sabios granujas del presente

* * *

Otro poema digno de leer por estos días es: El ajedrez de México de YevgueniYevtushenko.

El poeta siberiano avisa, de manera visible, la forma de hacer poesía y no política. Aunque Zhenya –así le llamaban sus allegados lectores– desvela una realidad apabullante en México con respecto a los institutos políticos.

Con este poema, escrito originalmente en español, y del cual ofrezco un fragmento, en verdad se puede “ser un gran lector de poesía o un gran poeta [porque] hay que ser idealista, un poco don Quijote”.

Así lo han (hemos) hecho los jóvenes, por aquello de la quinta vía: “¡Viva el quinto peón!”, remata el poeta.

El ajedrez de México 2

EL SOL amodorrado.
El polvo amodorrado se derrumba por el camino.
El tañido amodorrado del espejismo.
El gemido amodorrado de un buey.
Flotan bamboleándose con modorra
un sombrero y otro sombrero;
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.

En castellano el peón es el campesino más pobre.
Y es también
la figura más pequeña del ajedrez.
Sacrificar al peón es una ley de todos los partidos.
El triste ajedrez de América Latina
es una burla amarga para ustedes:
primer peón,
segundo peón,
tercer peón.

* * *

De manera final, al leer Once poemas sobre el Mal y alrededores de Valerio Magrelli –en magnífica traducción de nuestro querido escritor Guillermo Fernández R. I.P.– encuentro uno doble, es el noveno de la serie, que lleva por nombre Jóvenes sin trabajo.

Allí el poeta, autor de Ejercicios de tiptología no sólo responde a la, tan, álgida pregunta: Che cos’è la poesia? «¿Qué cosa es la poesía?» sino que va hasta el fondo de la persona que no tiene poesía interior y es un zombie.

Magrelli parece decirnos, a la manera de Carl Orff, que “tiene mente mísera/ quien no goza ni retoza./”, a la sombra maternal de la Primavera.

En fin.

Mejor traslado el primer numeral del poema de marras:

9. «Jóvenes sin trabajo» 3

1.
Jóvenes sin trabajo,
con extrañas carteras
donde suelen guardar
dinero que no ganaron.

Padres clandestinos crían
esa sustancia mágica,
ligera y envenenada,
para sus cabecitas.

Condenados a aceptar
un regalo encantado,
hundidos en el sueño
mortal de la época,

esta juventud,
Bella Durmiente,
Languidece en el hechizo
de una vida incompleta.

............................

* Editor fundador de Grupo Ochocientos y actual director del Centro de Investigación y Estudios Literarios de León (CIEL-LEÓN).

..........................

Notas

1 Los versos de Mario Benedetti fueron publicados en la revista cubana Casa de las Américas, No. 210, Enero-Marzo de 1998, p.67.

2 El poema completo de Zhenya se puede leer en el volumen Adiós, bandera roja. Selección de poesía y prosa (1953-1996), FCE, 1997, 1ª. Edición, México, “El lujo de los pobres”, pp. 71-73

3 La serie de poemas que aludo están publicados tanto en italiano como en español en la revista Luvina No. 67, Verano 2012, UdG, Dir. Silvia Eugenia Castillero, pp. 8-17. El poema citado está en la página 15. Magrelli es profesor de Literatura Francesa en la Universidad de Cassino.

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Juan Carlos Porras
  • Juan Carlos Porras
  • Editor fundador de Grupo Ochocientos y actual director del Centro de Investigación y Estudios Literarios de León (CIEL-LEÓN).
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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