La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, colocó frente a frente el costo de nuestra democracia y las enormes carencias irresolutas y en crescendo, que agobian a los municipios del país. Lo dijo en la conferencia mañanera del pasado 12 de marzo, al presentar su “Plan B”, luego de que el “Plan A” no alcanzó la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
Por Tamaulipas votaron a favor del “Plan A”, Carlos Canturosas Villarreal, Adrián Oseguera Kernion, Claudia Hernández Sáenz, José Braña Mojica, Blanca Narro Panameño y Mario López Hernández. En contra lo hicieron Olga Elizondo Guerra y Casandra de los Santos Flores, no obstante haber ganado la curul en coalición con Morena.
La afirmación de la mandataria mexicana, mantiene en el centro del debate un tema incómodo para las burocracias partidistas, que tienen en el sistema político su modus vivendi.
Un dato dimensiona la importancia de este debate. Durante 2024, los partidos políticos tuvieron ingresos de 32,706 millones de pesos, tanto federales como estatales, según el dictamen consolidado de sus finanzas que aprobó el INE el 5 de marzo pasado.
Cantidad equivalente a dos veces la suma de los presupuestos de egresos de Reynosa, Matamoros, Tampico, Madero, Victoria y Nuevo Laredo en 2026, igual a 16,191 millones de pesos.
Mientras que, el presupuesto del INE y de los 32 OPLE en 2024, ascendió a 40,238 millones de pesos, representando 27 veces el presupuesto actual de Tampico (1,476 millones).
Finalmente, la suma del financiamiento a los partidos y del gasto electoral institucional en 2024, fue de 72 mil 945 millones de pesos, representando el 96% del presupuesto de Tamaulipas en ese año.
Viene el “Plan B”, para reducir el costo de la representación política mexicana, disminuyendo el tamaño de los ayuntamientos, y disminuir el gasto de las Legislaturas locales, temas que también indigestan a la partidocracia.
En las gráficas presentadas por la presidenta, el Congreso de Tamaulipas es uno los más baratos del país, mientras que los cabildos de Altamira, Madero, Tampico, Victoria, Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa, están entre los más grandes de México.
Numeralia que abona a los fines de austeridad del “Plan B”, que presentará la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo esta semana.