Sociedad

¿México es Jalisco?

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¿México es Jalisco o Jalisco es México? ¿O el estilo Jalisco está gustando a todo el país? Pareciera haber un dilema en cambiar la forma de hacer la pregunta. El punto es que resulta incomprensible lo que debiera ser claro y diáfano como el agua o la luz.

En Jalisco el gobierno de Movimiento Ciudadano, pareciera que nunca ha entendido las telarañas en las que todo el tiempo se enreda, pero que al final también nos enredan a todos los que vivimos en este bello estado, venido a menos por decisiones y acciones erróneas.

Y esto viene a cuento porque resulta que si usted circula por las avenidas y calles de la gran zona metropolitana de Guadalajara (conformada por diversos municipios), pues verá y se encontrará una increíble y tupida cantidad de vehículos con placas de otros estados -cercanos y/o lejanos al nuestro- empezando por Michoacán, al que le siguen Oaxaca, Morelos, Nayarit, y Sinaloa, en abundancia y porcentaje que rondaría el 15 o 20% del parque vehicular circulando. Sumado a uno que otro de Guanajuato, Estado de México y Ciudad de México -y demás en mucho menor cantidad-.

Podrá uno imaginarse que la cantidad de turismo de otras entidades federativas hermanas es sustanciosa, y que nos visitan los fines de semana, puentes o vacaciones para disfrutar de las delicias de nuestra comida, plazas comerciales, museos o lugares turísticos. Sobre todo, de Michoacán.

Pero resulta que la afluencia de vehículos registrados en el estado colindante es todos los días, a todas horas, pico y no pico, y por todos lados. Un turismo excepcional y sobreabundante ¿no? Lamento decepcionarlo. Y a los hoteleros y restauranteros también.

Resulta que son gente que vive aquí, que trabaja aquí, va a la escuela y la universidad aquí, igual que todos los demás jaliscienses y avecindados. Y lo más contundente: llevan años aquí y no son nuevos residentes. ¿Qué es lo que pasa entonces? Que la sensacional idea del gobierno estatal emecista de Jalisco de concesionar la imposición de quinientas mil multas (veáse mi columna Bosque de Luz del 29 de marzo de este año) a un particular para lograr “record histórico” de sanciones [huele a recaudación por medios distintos a los estrictamente fiscales] ha hecho que muchos jaliscienses compren o registren sus vehículos en otras entidades para evitar ser sancionados cuando circulan a exceso de velocidad por las vialidades jaliscienses y los radares “doppler” estén prestos para registrar y luego multar a los que circulan con placas de este estado, pero difícilmente a los que traen placas de otros.

Y es increíble lo que pasa: amigos y conocidos circulando día a día con autos nuevos emplacados mayoritariamente en el vecino de Michoacán. Y cuando se les pregunta por qué, la contestación es similar en todos los casos: las sanciones por exceso de velocidad son “un robo”.

El gobierno estatal argumenta que los autos que circulan en el estado de paso necesitan un permiso temporal para no ser sancionados, pero esto es sólo por la verificación vehicular [otra joya de concesión de MC a un particular por diecinueve años]. Las sanciones por exceso de velocidad entran en otro esquema: si se dan con un vehículo registrado en otro estado nunca serán cobradas. Aunque se ufanen de que habrá convenios para ello, solo se ha firmado uno: con Guanajuato.

Y aquí la tortilla tiene dos caras. Como las monedas o los billetes. Las sanciones son justas o no lo son, pero a todos conviene respetar los límites de velocidad independientemente de las placas de circulación que ostente el automóvil o camioneta. Y entonces no es válido que cada quién elija cumplir o no con las normas viales o las eluda con placas de otra entidad. Me parece que la seguridad vial en favor de todos y cada uno de los que habitamos la metrópoli comienza por cumplir las normas generales que aplican para: ¡todos!

La mayoría de motociclistas ha decidido también no acatar la luz roja del semáforo ni las demás reglas viales. Los automovilistas la velocidad límite para circular. Y el gobierno estatal hacerse de la vista gorda en ambos casos: simplemente porque está rebasado y no puede cumplir con su función. Lo que al final a todos perjudica.

Punto y aparte es el tema de que al no contar Jalisco con un impuesto local sobre tenencia o uso de vehículos los gobiernos panistas, priistas y ahora emecistas decidieron hincarles la uña a los sufridos contribuyentes al hacer un cambio de propietario de vehículo usado cobrándoles el impuesto sobre adquisición de vehículos automotores usados a precio de oro en centenarios. Pensando erróneamente que así se “emparejan” en ingresos tributarios, lo que resulta en que la gente que puede comprarse uno hace los registros vehiculares de cambio de dueño también fuera del estado.

La telaraña emecista sigue creciendo y cada vez es más densa. ¡Faltaba más! Si no pregúnteles a los conductores que sufrieron hasta tres o cuatro horas de retraso para llegar a su destino el jueves pasado a mediodía, porque un cumplido burócrata del Ayuntamiento de Zapopan carente de criterio decidió cerrar dos carriles del periférico en dirección al sur de la ciudad a la altura de avenida Acueducto, plantando una enorme grúa para retirar un mísero anuncio espectacular. Eso es no tener abuela, madre puede que a lo mejor tampoco. ¡Al estilo Jalisco en Zapopan!


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José Luis Castellanos González
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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