Escribo sobre un pequeño e insignificante barrio de Zapopan, mi barrio, pero también del derecho de todos los vecinos de las colonias y barrios de la ciudad a tener una vida plena y sana en una Guadalajara compleja, de dinámicas cambiantes, con frecuencia adversas hacia sus moradores.
El Capullo se localiza atrás de la Estación Zapopan de la Línea 3, entre la avenida Ávila Camacho, Aurelio Ortega y la Colonia Seattle. Aún es tranquilo y agradable, pero sufre un grave incremento de inseguridad, tiene problemas viales y un tráfico de paso considerable, algunos empedrados y banquetas deterioradas, y ha perdido arbolado. Ha tenido usos de suelo y planes urbanos problemáticos. Y, como tantos otros barrios y colonias de la ciudad, sin una planeación eficaz y reglas claras, enfrenta un futuro incierto, pudiendo ser uno más halagüeño.
Llegué a la colonia en 1992, cuando era muy tranquila, bonita y segura; hoy lo es menos. El desinterés y descuido de algunas autoridades han contribuido a su deterioro. Ahora urge mayor acción vecinal para que se recupere. A pesar de que las políticas urbanas plantean proteger las colonias y barrios céntricos, surgen prioridades, pasajeras o permanentes, que lo impiden. Es muy importante mejorar el transporte colectivo, tener espacios públicos de calidad o vivienda asequible. Pero pocos tienen clara la importancia de cuidarlas colonias y barrios, ya que sus problemas son tan disímbolos, que se dificulta entenderlos y resolverlos en forma integral.
Hay barrios ahogados por el tráfico, la contaminación y el ruido, al priorizarse el automóvil sobre la salud y seguridad de los vecinos; otros sufren actividades nocivas; en algunos se construyen torres que rompen su armonía; y en no pocos, todo. Si con frecuencia ni los propios urbanistas lo entienden, las autoridades menos.
Los barrios y colonias son la unidad esencial que conforma la ciudad. Barrios en buenas condiciones harán una ciudad vivible, barrios degradados, una conflictiva. Cuidémoslos, resolvamos sus problemas y aprovechemos sus fortalezas para mejorarlos. Que la planeación urbana se centre en ellos, asegurándoles un futuro promisorio. Tendremos la mejor Guadalajara.
José Javier Gómez