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Subsidio al transporte

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  • Subsidio al transporte
  • José Cruz Hernández Moreno

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El transporte público urbano y suburbano es fundamental para el funcionamiento de las ciudades modernas. Enfrenta altos costos operativos (combustible, mantenimiento, salarios, infraestructura) que las tarifas de los usuarios rara vez cubren por completo. Los subsidios gubernamentales cubren la diferencia, permitiendo tarifas accesibles, mayor uso del transporte público, reducción de congestión, mejora de la equidad social y disminución de emisiones contaminantes. Sin ellos, muchos sistemas colapsarían o excluirían a sectores vulnerables.

Los subsidios varían ampliamente según el contexto económico, político y urbano. En Europa, los niveles de subsidio suelen superar el 50% de los costos operativos. Ciudades como Madrid, Praga y Montreal superan el 70%. Países como Francia, Alemania y Suecia combinan subsidios directos, impuestos dedicados (por ejemplo, de congestión o vehículos privados) y financiamiento regional. En Luxemburgo, desde 2020, los transportes públicos son gratuitos en todo el territorio (excepto primera clase en trenes), lo que ha aumentado significativamente la demanda, especialmente en tranvías y ferrocarriles.

En Reino Unido, se implementaron topes tarifarios (como 2 euros en autobuses en Inglaterra) financiados con reasignaciones presupuestales. En Asia, ejemplos incluyen subsidios en Ho Chi Minh City (Vietnam), donde autobuses gratuitos temporales han impulsado el uso y la transición a vehículos eléctricos. En América Latina, los subsidios cubren en promedio alrededor del 54% (excluyendo casos mínimos), aunque con subsidios por pasajero más bajos debido a costos operativos menores. Ciudades como Santiago de Chile, São Paulo y Buenos Aires aplican subsidios significativos, a menudo combinando aportes locales y nacionales. Curitiba (Brasil) destaca por programas de movilidad sostenible con apoyo internacional.

En Estados Unidos, el apoyo federal creció durante la pandemia, pero se enfoca más en capital que en operación. En general, los modelos exitosos combinan múltiples fuentes: tarifas indexadas, impuestos dedicados, captura de valor inmobiliario (como en Hong Kong o Tokio), subsidios cruzados y financiamiento multinivel. No existe un modelo único; la diversidad local determina el éxito. Los subsidios bien diseñados aumentan el número de pasajeros, mejoran la inclusión y generan beneficios ambientales y económicos a largo plazo, aunque requieren estabilidad presupuestal y transparencia para evitar ineficiencias.

En México, los subsidios son comunes pero heterogéneos, concentrados en sistemas masivos y grupos vulnerables (adultos mayores con Inapam, estudiantes, personas con discapacidad). Las tarifas reales suelen ser más altas que las pagadas por usuarios, con el gobierno cubriendo el déficit, principalmente en las ciudades más grandes.

En la Ciudad de México el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro recibe subsidios anuales cercanos a los 19 mil millones de pesos, lo que mantiene la tarifa en 5 pesos (sin subsidio costaría alrededor de 18 pesos). Aplican gratuidad o descuentos en Metro, RTP (2 pesos ordinario), Trolebús, Metrobús, Cablebús y Tren Ligero para adultos mayores (Inapam), discapacitados, niños y otros. Es uno de los transportes más baratos del país.

Otros estados aplican descuentos focalizados (50 a 100%) para adultos mayores Inapam: Chiapas, Guerrero, Morelos, Puebla, etc. En Querétaro hay transporte comunitario gratuito en ciertas zonas. Programas varían por municipio y a menudo dependen de concesionarios.

Los subsidios mejoran la accesibilidad, reducen la desigualdad y promueven ciudades más sostenibles. En México, permiten movilidad en una de las zonas metropolitanas más grandes del mundo (Valle de México). Sin embargo, enfrentan desafíos: dependencia presupuestal, presión fiscal, opacidad en algunos casos y necesidad de modernización (electrificación, integración).

Modelos exitosos globales sugieren mayor uso de fuentes dedicadas (impuestos a vehículos, valorización inmobiliaria) y subsidios focalizados (demanda vs. oferta). El subsidio no es un gasto, sino una inversión en productividad, equidad y medio ambiente. Su diseño inteligente determinará la movilidad urbana del futuro.


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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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